Se dieron a conocer pruebas omitidas por la policía contra "el asaltante de las plazas"

Federico Maya, gerente de contenidos de El Patagónico amplió en las últimas horas su denuncia en el Ministerio Público Fiscal y aportó nuevos elementos que llamativamente habían sido omitidos en el acta policial. Con esas pruebas que se anexan al proceso de investigación contra Angel Romero, el asaltante de la plaza Scalabrini Ortiz, la Fiscalía suma elementos de convicción suficiente para tenerlo como probable autor. La policía había omitido en el informe un testigo del robo que fue identificado, el reconocimiento del teléfono celular robado en poder del detenido y la descripción de las vestimentas del sospechoso por parte de la víctima en el lugar del secuestro.

El caso del asalto con un cuchillo al gerente de El Patagónico, el miércoles a la noche en la plaza Scalabrini Ortiz, suma nuevos elementos para ser incorporados en los seis meses que tiene el Ministerio Público Fiscal para investigar el delito.
Pese a que la juez Raquel Tassello le dictó la libertad al sospechoso Angel Romero (27), detenido por la policía esa noche con el teléfono celular de la víctima, ahora con la ampliación de denuncia de Federico Maya se suman nuevos elementos de convicción suficientes para tenerlo al imputado como probable autor del delito.
Es que el gerente de contenidos de este diario amplió su denuncia en la sede de Fiscalía. Allí dio cuenta de que la policía había identificado a un testigo directo del robo e incluso de que el procedimiento de detención fue realizado con un testigo civil presente, pero nada de ello había quedado asentado en el acta de intervención policial.
Tanto a Maya como a la representante de Fiscalía, Verona Dagoto les llamó poderosamente la atención que nada de ello apareciera en el documento policial. El acta no tenía esos elementos importantes de prueba para formalizar la investigación en la audiencia de control de detención realizada el último jueves donde la juez Tassello determinó la libertad del imputado.
La policía de la Seccional Primera -destacada por Maya por su colaboración en busca de dar con el autor del robo y recuperar sus pertenencias- había omitido esos datos fundamentales que le hubiesen dado otra suerte al caso en la mencionada audiencia del jueves.
Además del testigo civil, el testigo del robo, los policías no habían dejado asentado en el acta que Maya había reconocido el teléfono celular que le requisaron a Romero en el lugar del procedimiento. Es algo de lo que nunca se le pudo poner en conocimiento a la juez porque la policía no lo detalló y por consiguiente la Fiscalía no fue informada.
En el acta también se prescindió del reconocimiento que hizo la víctima en el lugar de la detención del principal sospechoso mientras este se encontraba reducido en el suelo. Es que aunque Maya no le pudo ver el rostro al asaltante, reconoció la vestimenta que llevaba el detenido.
Esos nuevos elementos de prueba aportados por la víctima omitidos en el acta policial y que no se expusieron en la formalización de la causa, ahora podrán ser anexados en la misma, así como los registros de video de cámaras de seguridad de la zona.

YA HABIA ROBADO
EN PLAZA ESPAÑA
Romero ya cuenta con dos causas en trámite de julio y agosto que aún no tienen resolución. Ahora se le abrió un nuevo legajo de investigación en menos de cinco meses y pese a ello se encuentra en libertad.
Ocurre que varios son los delincuentes que suelen acumular varias causas sin resolución y terminan siendo beneficiados en un juicio abreviado en el que se le computan por todas las causas, accediendo así a penas irrisorias.
Maya sufrió el robo de su billetera y su teléfono, además de recibir un corte en el rostro. La juez Tassello al beneficiar con la libertad a Romero sólo le dictó prohibición de acercamiento a la víctima.
En marzo de 2012 ya había sido detenido por arrebatarle el celular a un hombre de 61 años en la Plaza España. Según la denuncia, lo tomó de los bolsillos y le robó su teléfono celular y 140 pesos.

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