Se intensificará la detección por radar de excesos de velocidad

Ayer a la mañana, en la ruta Nacional 3 a la altura del barrio Rodríguez Peña, la Agencia Provincial de Seguridad Vial, delegación Golfo San Jorge, realizó un operativo de tránsito con la utilización de radares móviles. En ese marco, varios vehículos fueron detectados en infracción con esta modalidad que se implementará con mayor frecuencia, confirmaron las fuentes consultadas.

Ayer a la mañana, el conductor de un Volkswagen Gol de color gris transitaba a más de 100 kilómetros por hora por la Ruta Nacional N° 3. Apenas pisó el detector, a casi 150 metros de distancia, en el puesto de control apareció la parte trasera del auto en una notebook y en la pantalla se confirmó que circulaba a exceso de velocidad.
Cuando llegó al puesto, el conductor fue invitado a detenerse al costado de la ruta, donde otros dos conductores exhibían sus papeles a los inspectores de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), delegación Golfo San Jorge. El operativo se realizó en el marco de una capacitación teórico-práctica sobre la utilización del cinemómetro móvil. La misma estuvo a cargo de Santiago Herrera, director de informática de la APSV.
Así, en horas de la mañana el personal de la APSV llegó al barrio Rodríguez Peña, a la altura del puente que conecta con el Predio Ferial, e instaló el equipo: una notebook, impresora, una antena de red y los radares, aparatos homologados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
Marcela Vázquez y Jorgelina Pérez estuvieron a cargo de la operación del cinemómetro móvil. Las jóvenes, en diálogo con El Patagónico, contaron que se puso un límite de 80 kilómetros de velocidad máxima, sabiendo que la misma es de 60 y previendo que el exceso iba a ser aún mayor. “La mayoría está pasando a más de 100", contaron.

CONTROLES QUE SE INTENSIFICARAN
Según explicó Carlos Navarrete, titular de la delegación Golfo San Jorge de la APSV, no es la primera vez que se realiza este tipo de operativos en la zona. Anteriormente ya se habían efectuado en Rada Tilly.
“La gente lo está tomando bien. Recién vino una señora y se dio cuenta de que venía a 97 kilómetros y que la velocidad máxima es de 60. Después, otro señor venía con el cinturón de seguridad puesto; las luces reglamentarias prendidas, pero se olvidó de un detalle muy importante: venía fuerte”, contó quien desde hace tres años está a cargo de la delegación.
Por la tarde los controles continuaron en Rada Tilly y durante el fin de semana se extenderán a otros puntos de la zona. A los conductores que sean detectados en infracción se les efectuará la multa correspondiente.
Es que el objetivo, explicó Navarrete, es que los conductores se acostumbren. “La gente se tiene que acostumbrar a andar más despacio, como ya se acostumbró a andar con el cinturón y las luces prendidas”, sentenció.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico