Se levantaron los piquetes al cancelarse deudas con obreros de la construcción

Ayer quedaron liberadas todas las rutas de Santa Cruz que estaban bloqueadas por los piquetes de ex obreros de Austral Construcciones y también por otros afiliados a la UOCRA que se solidarizaron con los despedidos. La medida de fuerza, que tuvo un capítulo inicial de 20 días y se había reactivado el jueves, finalizó a media tarde cuando la empresa canceló deudas salariales. En tanto, vecinos de Cañadón Seco relataron angustiantes situaciones que afrontaron en el corte de la Ruta 12.

Caleta Olivia (agencia)
Voceros del gremio confirmaron a El Patagónico que la empresa completó el pago adeudado a todos los cesanteados que se encontraban en las rutas y estimaba que entre el 17 y el 20 de febrero se cancelará el compromiso salarial con aquellos que debieron retornar a sus provincias de origen al quedar sin empleo por la paralización de numerosas obras viales que venía ejecutando Austral Construcciones.
De todos modos, indicaron que antes de finalizar febrero la dirigencia de la UOCRA mantendrá una reunión con funcionarios de Vialidad provincial y nacional, en procura de acelerar la reactivación de las obras.
Vale también señalar que durante el prolongado conflicto no hubo represión por parte fuerzas de seguridad y solo se produjo una situación de extrema tensión hace dos semanas en el acceso sur de Caleta Olivia (Ruta 3) cuando estuvo a punto de intervenir la Policía provincial.
En tanto, los efectivos de Gendarmería Nacional solo hicieron acto de presencia en algunos cortes para colaborar con el desplazamiento del tránsito toda vez que se abrían las rutas por algunos minutos.

TESTIMONIOS DE VECINOS
A todo esto, se conocieron testimonios de vecinos de Cañadón Seco que afrontaron difíciles situaciones personales en ocasión de trasladarse o retornar de Caleta Olivia, al impedírseles el paso por el trayecto de la Ruta 12 que une ambas localidades.
Los mismos se reunieron el jueves por la noche con el comisionado de fomento, Jorge Soloaga, quien en principio hizo alusión a la denuncia que se presentó ante un juzgado de instrucción para exigir que se liberara esa ruta, lo cual nunca prosperó.
Soloaga también había advertido que de persistir ese bloqueo se iba a recurrir al Superior Tribunal de Justicia y a la propia gobernadora Alicia Kirchner.
"Cañadón demostró su hartazgo total a este tipo de protestas. Los trabajadores tienen todo el derecho del mundo a reclamar recurriendo a los organismos que la democracia nos da, pero no hay ley ni Constitución que permita una protesta con intimidación, amenazas ni vejaciones hacia los vecinos. Queremos que la Justicia actúe de manera uniforme. Las cosas que escuchamos en estos días nos dejan perplejos", señaló.
En ese punto, relató algunos de los traumáticos momentos que vivenciaron miembros de la comunidad en el piquete y a modo de ejemplo citó que "a una joven embarazada le pidieron su DNI y al enterarse el nombre y apellido le dijeron que la iban a buscar en Facebook".
"A otras mujeres -añadió-, las retuvieron colocando cubiertas adelante y atrás del vehículo para que no pudieran avanzar ni retroceder, mientras ellos se lanzaban sobre el capot gritándoles: 'que las venga a buscar Soloaga'".

LA ODISEA DE CIRCULAR
En la misma reunión, una vecina dijo que a un familiar que recientemente había sido sometido a una intervención quirúrgica "no lo dejaron pasar para ir al médico ya que no tenía certificado y debió realizar un trasbordo a otro vehículo para no perder el turno".
Otro hombre también contó que está cansado de que los piqueteros le pregunten a donde va y por qué. "Yo no tengo por qué darles explicaciones de mi vida. Soy un comerciante de esta localidad y esta semana tuve que despedir a un empleado; este mes seguramente serán tres más porque el dinero no me alcanza. Tengo todos los aportes al día y siento una desolación e impotencia terribles", dijo.
"No entiendo cómo no los pueden identificar. ¿Es una protesta la que realizan o un método de agresión a los vecinos? ¿Por qué me tienen que parar, y encima con un palo? ¿Por qué tengo que abrir la caja para que vean lo que llevo si es mi camioneta y es parte de mi privacidad?", se preguntó indignado.

TAMBIEN PEAJES
Otros vecinos dieron cuenta que fueron testigos en más de una oportunidad de cómo los camioneros al llegar al piquete "abrían las cámaras de productos refrigerados y les dejaban algunas cajas para que los dejaran pasar", e incluso también vieron "que los repartidores de agua mineral tenían que dejar bidones a modo de peaje".
Luego, una mujer narró que cuando viajaba con su hija de 9 años la pequeña "lloraba desconsoladamente porque esta gente le pegaba con palos a las ruedas del auto y hacían gestos amenazantes".
Los cortes también afectaron a pequeños comerciantes, ya que en el caso de aquellos que tienen una rotisería se vieron imposibilitados de adquirir productos para elaboración. Además, aquellos que tomaban coraje y cruzaban el piquete para proveerse de insumos, muchas veces tenían que tirar la comida porque el bloqueo también los dejaba sin clientes.

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