Se realizó después de 8 años de ausencia el Festival del Sulky en Simoca

La XXX Edición de la Fiesta Nacional del Sulky fue acompañada por una gran cantidad de público que colmó las instalaciones del club Unión Simoca en Tucumán.

Pasaron ocho años desde que se apagaran las luces del escenario por donde pasaron los cantautores más renombrados del cancionero popular folclórico, y durante este período los ciudadanos de la localidad madre de la Feria de Ferias marcaban su añoranza, precisamente en una ciudad donde la música nativa no falta en cada esquina.
La historia del Festival Nacional del Sulky nació en 1966, en honor al transporte artesanal comúnmente utilizado para el traslado de productos. El Sulky, palabra de origen anglosajón que significa "muy solitario", se trata de un carruaje liviano, tirado por un solo caballo. Este medio de transporte de los simoqueños es hoy convertido en un símbolo del Sur Tucumano.
La reanudación del encuentro folclórico fue decidido por el intendente Marcelo Herrera, quien consideró que "es parte de la identidad del pueblo simoqueño".

FESTEJOS
Todo comenzó apenas minutos después de las 22:00 horas cuando una nutrida caravana de sulkys puso a rodar de nuevo la tradición del pueblo, partiendo desde la Casa de la Cultura de la ciudad, para pasar por el palco de honor montado sobre calle 25 de Mayo, donde saludaron su paso el vicegobernador de la provincia, Osvaldo Jaldo, el ministro del Interior, Miguel Acevedo, el presidente del Ente Autárquico Tucumán Turismo, Sebastián Giobellina, el intendente anfitrión, Marcelo Jesús Herrera, entre otras autoridades y legisladores que se hicieron presentes.
Luego del desfile la comitiva se trasladó al club Unión Simoca, donde saludaron a los paisanos en sus sulkys y presenciaron el espectáculo.
La cartelera contó con el canto de Sergio Galleguillo, Leandro Lovato, Las Voces de Simoca, Nina Soria, el Trío Concepción, Los Diferentes, Carlos H, Trova 4 entre muchos más, a quienes se sumó la cuota de humor de "Capuchón" González y la danza de numerosas academias de la provincia que colmaron el espacio destinado al paso de los sulkys, frente al escenario, en una franja que alcanzaba los 100 metros de extensión.
La antigua posta de la época colonial dio lugar ya en el siglo XIX a las ferias sabatinas que desde entonces convoca multitudes de manera ininterrumpida cada fin de semana, adonde la gastronomía regional llama a paladear sus mayores exquisiteces, en un ambiente rodeado de tradición, carretas y los típicos sulkys de la zona.

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