Secuestran uno de los teléfonos robados en la tienda de la Italia

Los investigadores ayer allanaron dos domicilios en relación al violento robo ocurrido el viernes 8 de julio en la tienda céntrica “Agrandaditos”, donde tres empleadas fueron encerradas en los vestidores. El menor D.E.R. –bien conocido en el barrio Ceferino- fue identificado como uno de los autores, aunque la justicia no dispuso su detención.

Tal como publicó El Patagónico en forma exclusiva en su edición del sábado último, el robo se produjo el viernes feriado cuando los comerciantes decidieron abrir las puertas de sus locales para incrementar sus ventas dada la situación económica que atraviesa el país y de la que no escapa esta ciudad.
Justamente el comercio que funciona sobre Italia 928, entre San Martín y Sarmiento, durante esa jornada recaudó $15.000. Pocos minutos antes de las 20 irrumpieron al menos dos delincuentes para amenazar verbalmente a las empleadas.
En medio de gritos, desesperación e intimidaciones, los sujetos tomaron del cuello y de los pelos a las mujeres para obligarlas a ingresar a los vestidores. De esa forma los malvivientes -que no utilizaron ningún tipo de arma- se apoderaron de dos teléfonos celulares, una notebook y la citada cifra de dinero.
Los ladrones corrieron en sentido al denominado "rincón del Diablo" y no volvieron a ser vistos, a pesar de los patrullajes policiales de la Seccional Primera. La causa pasó a manos de la Brigada de Investigaciones, a cargo del jefe accidental Pablo Lobos, quien junto al personal logró identificar a uno de los principales sospechosos.
Se trata del menor con las iniciales D.E.R., de 17 años, quien posee numerosos antecedentes policiales por delitos contra la propiedad y robos armados. El adolescente quedó registrado en las cámaras de seguridad de la cuadra, al igual que su cómplice.
Con esos elementos de prueba, la funcionaria Camila Sánchez Almirón solicitó dos órdenes de allanamiento que fueron autorizadas por la juez Raquel Tassello. Los procedimientos se concretaron ayer a partir de las 17:30 en una vivienda de la calle Los Damascos al 900 y otro en Juan Moreira 1.046, donde reside la familia del menor implicado.
En este último inmueble los investigadores secuestraron un teléfono celular que pertenece a una de las víctimas. Con ese resultado, el joven D.E.R. quedó seriamente comprometido en la causa.

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