Sedaba a su mujer, la violaba y les mandaba fotos a sus amigos por WhatsApp

Un hombre sometió dos años a su ex pareja: le ponía sedante en el mate, la ataba, le pegaba y la violaba. Además, le sacaba fotos mientras estaba desnuda y las compartía con sus amigos por WhatsApp. Ocurrió en la ciudad neuquina de Cutral Co.

Pero a pesar de comprobarse todo lo que Karina (39) denunció, el agresor no irá preso. La decisión la tomó la víctima, quien aceptó una probation para que su ex no quedara detenido y se sometiera a un tratamiento psiquiátrico, según indicó el diario La Mañana de Neuquén.

"Le informamos a Karina todas las opciones que tenía. Podía llevarlo a juicio, donde si era declarado culpable iba dos años a prisión, o podía optar por una probation, que consiste en que realice un tratamiento psiquiátrico y se mantenga alejado de ella", detalló la fiscal del caso, Marisa Czaijka.

La funcionaria del Ministerio Público Fiscal de Cutral Co manifestó que tras informarle a la mujer en qué consistía el dictamen, Karina no dudó y optó por que él realice un tratamiento. El acusado debe tratarse de forma privada y presentar cada 14 días el certificado que lo constate, además de borrar las fotos y videos que le tomaba desnuda bajo amenazas.

DOS AÑOS DE MALTRATO

Karina conoció a Pablo en 2013 por Facebook cuando él le envió una solicitud de amistad. Ella había llegado a Cutral Co hacía un año desde Chaco y tenía muy pocos conocidos en la ciudad.

Cuando la relación se tornó seria, él le exigió que le diera la contraseña de su cuenta de Facebook y eliminó a sus contactos hombres. Ella ya casi no pudo volver a conectarse.

"Nunca había visto a una persona tan asustada; temblaba, estaba en estado de shock, no quería volver a su casa, decía que si él se daba cuenta de que se había escapado la iba a matar", aseguró María Ester Ragni, integrante de la agrupación 14 de Febrero, quien acompañó a Karina desde el momento en que decidió denunciar su padecimiento.

Tras dos años de sufrir violencia física, psicológica, invasión de la privacidad y privación de la libertad, Karina pudo escapar de la casa que compartía con su pareja para pedir ayuda. Al momento de partir, la mujer se encontraba muy golpeada y con marcas en todo el cuerpo. "Tenía el cuello morado e hinchado por cómo él se lo apretaba hasta dejarla sin aire", comentó una de las mujeres que la ayudaron en aquel momento.

El hombre, de 36 años, no tenía límites y hasta golpeó a los policías que acompañaron a Karina a buscar sus cosas, en agosto último. "La agarró del cuello en la calle y dos agentes se acercaron a ayudarla, pero él los golpeó y tuvieron que pedir refuerzos", confirmó Ragni. Hoy, Karina ya no está en la ciudad, por miedo a que él la encuentre.

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