Seguirá cumpliendo prisión enyesado y con muletas

En la revisión de la prisión preventiva que viene cumpliendo Mauro Pavei por la tentativa de homicidio del agente Gerardo Ramallo, ocurrida el 30 de diciembre último, ayer la defensa pública requirió la morigeración de la medida y solicitó su arresto domiciliario porque en muletas y con la pierna enyesada se le dificulta el aseo en la comisaría. La Fiscalía planteó que se mantenga la prisión preventiva del imputado. El juez Soñis la ratificó hasta tanto el jefe de la comisaría Diadema informe si se puede cuidar a Pavei y ayudarlo a ir al baño.

El juez Alejandro Soñis subrogó ayer a la juez Mariel Suárez y presidió la revisión de la prisión preventiva que viene cumpliendo Mauro Pavei (22) por el intento de homicidio a un policía de la Seccional Sexta, ocurrido el 30 de diciembre del año pasado.
El Ministerio Público Fiscal fue representado por Verona Dagotto, y la defensa de Pavei, fue ejercida por María de los Angeles Garro.
La defensora pública solicitó la revisión de la medida que viene cumpliendo Pavei desde el momento del incidente, internado en el Hospital Regional, ya que en la misma acción en la que resultó herido el policía, sufrió una herida de bala que le provocó una fractura de fémur.
El joven estuvo internado en el Hospital Regional hasta hace tres días atrás cuando recuperó el alta médica. Fue enyesado, y trasladado a la comisaría del barrio Diadema.
Garro se basó en un informe socio-ambiental que indica que su asistido no puede permanecer en la comisaría por su escasa movilidad ya que se desplaza con muletas y está a la espera de una intervención quirúrgica. "No puede higienizarse por sus propios medios ni tampoco ir al baño", describió. A partir de esa situación, pidió su arresto domiciliario.
En la sala ayer acompañaron al detenido, tanto sus padres como su mujer y sus dos hijas.
Mientras, la funcionaria de Fiscalía, argumentó que la única manera de cautelar el proceso era mantener la medida de prisión preventiva que pesa sobre el imputado. Sostuvo que no han variado los peligros procesales por los cuales se dictó la medida. Argumentó que su defensa solicita la morigeración solo por el estado de salud de Pavei.
Recordó que Pavei permaneció privado de su libertad mientras estuvo internado ya que podría escaparse, haciendo mención a su situación particular, y que hace tres días que se le ha dado el alta, y que no se ha recibido comunicación alguna de la comisaría donde se aloja por algún tipo de inconveniente en el cuidado del preso. Para el Ministerio Público Fiscal no hay imposibilidad para que se lo atienda.
De esa manera el juez penal tras escuchar a las dos partes, dictó un cuarto intermedio para que la funcionaria de Fiscalía se comunicara con las autoridades de la comisaría de Kilómetro 27 y consultara si el detenido necesitaba asistencia o si se la podían brindar en dicha dependencia.
Luego de unos minutos, Dagotto informó que no pudo contactarse con el jefe de la comisaría Martín Guajardo luego de insistir en reiteradas oportunidades, pero fue atendida por un agente que le comentó que había tres policías por turno para cuidar de Pavei. De todas formas, la funcionaria fiscal solicitará un informe por escrito a las autoridades de la comisaría para ver cómo se está tratando la situación particular del detenido.
La defensora también se comunicó con dicha dependencia y le informaron telefónicamente que no cuentan con servicio de enfermería. Así, por una cuestión humanitaria volvió a pedir que se morigere su situación.
Finalmente el juez penal resolvió mantener la prisión preventiva de Pavei hasta que se produzca el informe concreto de la persona a cargo de la comisaría de Diadema; y sobre "si están dadas las condiciones edilicias y humanas para atenderlo". Para Soñis hasta el momento no se encuentra acreditada dicha imposibilidad.

EL CASO

Durante la madrugada del 30 de diciembre último, según la policía Pavei golpeó a una oficial quien intervenía junto a Ramallo en un incendio de una vivienda ubicada en la calle Renzo Adami 2.685 cuando los policías les brindaban seguridad a los bomberos voluntarios que sofocaban el siniestro.
La oficial Savit fue sorprendida desde atrás con un puñetazo en el rostro y cayó inconsciente. El joven había estado increpando a los policías. Ramallo no dudó un segundo en salir detrás del agresor de su compañera y, mientras pedía apoyo, lo corrió hasta la esquina de Cayelli y Bahamonde, donde lo emboscaron. Eran al menos cuatro los violentos que comenzaron a patearlo y como no lo podían doblegar, directamente le pegaron con un hierro en la cabeza.
Ramallo cayó al suelo y Pavei le quitó el arma de fuego reglamentaria de la cintura. De acuerdo a la versión oficial, durante el forcejeo el policía fue herido con un disparo en el codo izquierdo y Pavei en una de sus piernas.

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