Seguirán presos los que asaltaron a la madre del Procurador Adjunto

A pedido de la Fiscalía, los jueces Gladys Olavarría y Mariano Nicosia confirmaron la prisión preventiva de Ariel Gustavo Ríos, Diego Jara y Mirko Gallardo. Se trata de los imputados por el robo agravado que tuvo como víctima a la escribana Lilian Hernández, madre del procurador adjunto Emilio Porras. Los tres continuarán presos hasta la audiencia preliminar.

El plazo de investigación de la causa vence el 17 de marzo y hasta esa fecha Jara y Gallardo continuarán detenidos en la comisaría de Sarmiento, mientras que Ríos permanecerá con arresto domiciliario en su vivienda del barrio Federal II.
La audiencia de revisión se realizó ayer en la Oficina Judicial de Sarmiento, en el marco del robo con armas que tuvo como víctima a la madre del procurador adjunto, Emilio Porras Hernández, el pasado 15 de setiembre.
El acto judicial se desarrolló mediante el sistema de video conferencia desde la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia, con la intervención de los jueces Gladys Olavarría y Mariano Nicosia. La Fiscalía estuvo representada por el funcionario Julio Herrera, mientras que los imputados recibieron la asistencia del abogado particular, Leopoldo Puricelli.
En la oportunidad, el defensor solicitó una morigeración de la medida de coerción para Jara y Gallardo. En este sentido, requirió que los imputados cumplan la prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario.
Los fundamentos del abogado defensor se basaron en un informe socio-ambiental, mediante el cual los sospechosos podían probar su arraigo en la localidad y pertenencia a un grupo familiar.
En este contexto, consideró que no persistía el riesgo procesal de fuga invocado por el juez natural, Daniel Pérez.
A su turno, Herrera explicó a los jueces la calificación legal de la causa indicando que los tres jóvenes están sospechados de ser autores del delito de robo doblemente agravado por haber sido cometido con el uso de arma de fuego y por haber sido cometido en poblado y en banda.
Asimismo, se incorporó el agravante por haberse perpetrado con fractura de ventana en lugar poblado, considerando que se mantiene el riesgo de fuga, fundamentado en la gravedad del hecho, sus características y la pena en expectativa.
También señaló que los sospechosos aprovecharon la nocturnidad, la superioridad numérica, la utilización de un arma de fuego, utilizaron guantes, máscaras y un automóvil que les permitió retirarse del lugar sin correr riesgos. En consecuencia, requirió el mantenimiento de la medida de coerción hasta la realización del juicio oral y público correspondiente.
Con respecto a la situación procesal de Ríos, el funcionario informó que el imputado se presentó voluntariamente en la Fiscalía para informar sobre su participación en el hecho y que no registraba antecedente penales.
Finalmente, los jueces confirmaron la resolución del juez Pérez con respecto a las medidas impuestas a los imputados. En este marco, sostuvieron que la situación de Ríos no era igualitaria a la de sus consortes de causa, en función de su sometimiento voluntario al proceso judicial.
Con respecto a Jara, consideraron que ya registra dos condenas y en febrero debe presentarse a una audiencia de unificación de pena. Por lo tanto, se incrementaba el riesgo de peligro de fuga.
Así las cosas, resolvieron mantener la medida de prisión preventiva para los tres imputados bajo las mismas condiciones que venían cumpliendo y por eso continuarán detenidos hasta la realización de la audiencia preliminar de juicio.

EL HECHO

El hecho se registró el martes 15 de setiembre, entre las 6:45 y 8, en la vivienda ubicada en calle Alberdi entre 9 de Julio y Rivadavia. Según los investigadores, hasta allí habrían llegado Diego Jara y Mirko Gallardo a bordo de un Renault Clío. Ambos ingresaron a la vivienda tras romper unos vidrios del ventanal del living y forzar un candado que aseguraba la ventana.
Se indicó que la víctima se encontraba durmiendo y que los asaltantes le habrían atado los pies, las manos y tapado la boca mientras le exigían la entrega de dinero y la amenazaban con un arma de fuego.
Luego de revolver todos los ambientes, sustrajeron diferentes elementos: un teléfono celular; una notebook; un anillo de oro con piedra tipo esmeralda; otro de oro con piedra tipo rubíes; aros de oro con piedras tipo perlas; dos anillos de oro (uno liso y el restante con las figuras de luna y sol); dos collares con piedras tipo perlas; un par de binoculares color negro, tamaño chico, de largo alcance y con una caja color marrón; una pulsera de acero quirúrgico; una pulsera de plata ancha con obsidianas; un reloj de hombre con malla de acero inoxidable; flechas para engarzar tamaño chico y piedras color violeta.
Para escapar, saltaron el paredón de la casa contigua, huyendo en dirección a 9 de Julio y Alberdi.

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