Sendos casos de Chubut tienen las dos recompensas mejores pagas del país

Por la captura de Martín Espiasse, el asaltante que mató a dos policías en Rawson, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación ofrece 500 mil pesos de recompensa y por quien aporte datos sobre la desaparición de Iván Eladio Torres, visto por última vez el 2 de octubre del 2003 en Comodoro Rivadavia, un millón de pesos. Las dos recompensas están por arriba de las de otros casos como la captura de uno de los delincuentes más buscados de los últimos tiempos, José "El ruso" Lorhman, secuestrador y asaltante de blindados en la triple frontera; la que busca dar con el paradero de María Cash; la de uno de los narcos más buscados del país; o la de un triple homicida tucumano. En Santa Cruz hay recompensas de 200 mil y 100 mil pesos por 8 homicidas.

"Sin duda, no hay cacería como la caza de hombres y aquellos que han cazado hombres armados durante el suficiente tiempo y les ha gustado, en realidad nunca se interesarán por nada más."
Ernest Hemingway.

En Argentina un buen caza-recompensas podría dejar en ridículo al aparato de seguridad nacional y llenarse los bolsillos dedicándose a buscar homicidas y recolectando datos certeros de personas desaparecidas. En Chile, un representante político el año pasado dijo que los caza-recompensas serían bienvenidos en el país para colaborar con la Justicia.
En nuestro país, el Estado nacional ha dispuesto desde hace algunos años el marco legal necesario para que cualquier ciudadano ayude con el trabajo de la justicia a buscar delincuentes y personas desaparecidas, ofreciéndoles una compensación dineraria y "absoluta reserva sobre su identidad".
El objetivo del programa "Buscar" es obtener datos que ayuden a la detención de criminales fugados de las cárceles de máxima seguridad, autores de crímenes de lesa humanidad, o que permitan dar con víctimas del delito de sustracción de menores entre 1976 y 1983.
El programa se divide en cuatro tipos de delitos. "Delitos de Lesa Humanidad" (44 buscados por los que se ofrecen 500 mil pesos de recompensa por cada uno), "Información Requerida por la Justicia" (24 casos entre los que se destacan los de Iván Torres, Cristian Schaerer, María Cash y Sofía Herrera), "Personas Buscadas por la Justicia" (19 criminales, entre ellos violadores, asesinos, ladrones, estafadores y narcos, en los que lidera la lista Martín Espiasse, con la captura mejor paga),"Sustracción de Menores (1976-1983)" (se ofrece recompensa de hasta un millón a los que aporten datos).
Se deja claro que no podrán ser beneficiarios del sistema de recompensas los funcionarios o empleados públicos, y el personal que pertenezca o hubiere pertenecido a alguna de las fuerzas de seguridad u organismos de inteligencia del Estado. Solo podrán colaborar en los casos de delitos de lesa humanidad.

LAS RECOMPENSAS
La recompensa más grande se ofrece por datos que se puedan aportar del caso Iván Eladio Torres, desaparecido el 2 de octubre de 2003 en Comodoro Rivadavia.
El Ministerio ofrece un millón de pesos. Es la recompensa mejor paga en los casos de desaparecidos de los últimos tiempos. E incluso el monto supera a cualquier captura de algún criminal, solo se compara con la que se paga por datos que brinden precisiones en apropiación de menores durante el Terrorismo de Estado.
La paga por datos de Torres supera a las de la búsqueda de paradero de María Cash -la joven desaparecida el 11 de julio de 2011 en un viaje a Salta y por la que ofrecen 400 mil-. O la de 400.000 pesos por quienes brinden datos útiles para dar con el paradero de Cristian Schaerer, quien fue secuestrado de la puerta de su casa del barrio Las Tejas,en Corrientes, el 21 de setiembre de 2003.
El caso de desaparición forzada de Iván Torres -que en el requerimiento judicial figura como "privación ilegal de la libertad agravada"- llegó a juicio 12 años después. Comenzó el 30 de noviembre pasado y continuará el próximo martes 2 de febrero a las 10, en donde se continuará con la toma de declaraciones del Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia.
En esos días también ampliará su declaración uno de los testigos vulnerables que depuso a solas con los jueces, fiscal y defensores, a quienes rogó no ser identificado públicamente, ni que trascendiera su testimonio. Hay que recordar que al menos siete testigos de la causa fueron asesinados en distintas circunstancias.
Los procesados son 14, todos miembros de la Policía del Chubut: Juan Sandro Montecino, Marcelo Miguel Alberto Chemín, José Luis Bahamonde, Nicolás Alfredo Fajardo, Mario Alberto Gómez, Héctor Enrique Cocha, Santiago Antonio Rodríguez, Roberto Damián Soto, Rosana Elizabet Soler, Hernán Eliseo Leiva, Pablo Miguel Ruiz, Sebastián Florentino Sifuentes, Sergio Omar Thiers y Fabián Alcides Tillería.
Los 12 años de silencio aún esperan por algún dato certero de Iván, por el que el Estado está dispuesto a pagar un millón de pesos.

CAZA-RECOMPENSAS
En Argentina se dictan cursos de caza-recompensas por internet. En Palermo una academia cobra 1.500 pesos para dar elementos técnicos para iniciarse en el "increíble mundo de la investigación" y aprender a "ser un observador vigía" por internet.
El caza-recompensas privado, según se asegura- es "una nueva actividad, la profesión por descubrir, con grandes remuneraciones". El curso promete en cuatro meses instruir en defensa personal, derecho, inteligencia, supervivencia, seguimiento, tecnología y búsqueda de personas, además de armas y tiro, facegen (identikit), fotografía y filmación. Incluso a nivel internacional hay una página de internet que nuclea a caza-recompensas en las que se publican las búsquedas y los montos de dinero que se puede llegar a obtener por lograr el trabajo.
En Estados Unidos Dog Chapman protagonizó una serie televisiva con total éxito en la que detenía a criminales y rebeldes de la justicia. Aunque antes de la recaptura de Chapo Guzmán dijo que con el capo narco mexicano no se metía.
Lo cierto es que en la Argentina las recompensas están, pero no hay muchos que logren trabajar para conseguirlas y ayudar de esa manera a la Justicia. Al menos el índice de pago de las mismas es mínimo. En Estados Unidos entendieron que de este modo la sociedad puede ayudar a la Policía.
Los ministros de Seguridad de la provincia de Buenos Aires y de la Nación, tras la fuga de los hermanos Martín y Cristian Lanatta, junto con Víctor Schillaci, acordaron oficializar la recompensa de 2 millones de pesos para detener a los prófugos del penal de General Alvear que los habían dejado en ridículo, sobre todo a Patricia Bullrich, quien estuvo a punto de renunciar luego del papelón en el que se vio envuelta al afirmar que la policía santafesina había detenido a dos de los prófugos, para luego dejarlos ir con la intención de que ella quedara mal luego de haber difundido profusamente que habían capturado al trío acusado del triple crimen de la efedrina. Sin embargo, la recompensa al parecer recaería enlos policías que los detuvieron.

MEDIO MILLON POR ESPIASSE
Entre los criminales más buscados en el país, la captura de Martín Espiasse es la mejor paga. Se ofrecen 500 mil pesos de recompensa. El aliciente supera las sumas de 100 mil pesos por uno de los hombres más buscados por la Policía bonaerense, el pirata del asfalto y hampón José Rodolfo Lorhman, alias "El Ruso", y su consorte, José Horacio "El Potrillo" Maidana, integrantes de la "Banda de la Triple Frontera" que están acusados del secuestro extorsivo de Christian Schaerer, por quien se pagó un rescate de 240.000 dólares, pero nunca apareció.
Espiasse fue insólitamente encarcelado bajo dos identidades. E incluso se lo busca así, como si se tratara de Jason Bourne. Primero fue condenado en Mendoza bajo el nombre de Matías Nicolás Lago González, a 8 años y 6 meses de prisión por robo agravado y portación ilegal de arma.
Pero luego se descubrió que en realidad se trataba de Martín Espiasse Pugh, el cabecilla de una banda de delincuentes que había asaltado un cajero en Rawson. Así lo trasladaron a Chubut y el 17 de julio de 2012 le dictaron la cadena perpetua por "homicidio agravado criminis causa". Es que fue condenado como coautor del homicidio de los policías de Chubut, Oscar Cruzado y Pablo Rearte, asesinados el 15 de junio de 2007 cuando desde un camión blindado reponían plata en el cajero del Ministerio de Economía de Rawson.
Espiasse también está acusado de matar al policía neuquino Gabriel Jara en agosto de 2007. Los que lo conocieron dicen que es un tipo duro y pesado. Por sus intentos de evasión en la Unidad 6 fue trasladado al penal de Ezeiza, donde lo alojaron en el pabellón "La Villa", en donde se hallaban dos brasileros y un asaltante de blindados, todos con conocimientos tumberos en fugas y manejos de armas. En la noche del 19 de agosto de 2013 se escapó junto con otros 12 reclusos por un boquete. Nunca más se supo de él.
Antes, en una fuga anterior en el Hospital de Mendoza, donde había sido llevado por una insuficiencia renal, salió corriendo con las esposas y el suero y se tiró al canal Guaymallén. Se fracturó, fue detenido y lo sacaron en camilla y atado para devolverlo al penal de Almafuerte. En otro intento fallido en Bahía Blanca, había puesto tres bombas caseras junto al muro del penal mientras los otros presos jugaban al fútbol. Pero sólo una explotó y no pudo hacer el boquete que le diese la libertad.
Pudo haber tenido participación en el robo del siglo en Chile, que protagonizó una banda de ocho ladrones que se llevaron 11 millones de dólares del aeropuerto de Santiago. Lo que sí saben es que siempre va un paso adelante de la Policía. Las cámaras de seguridad lo captaron en la localidad de Carlos Spegazzini, en el partido de Ezeiza. Allí se escondía en una vivienda que antes pertenecía a un narco. "Cuando allanamos el lugar, acababa de irse. Encontramos una estufa prendida y comida caliente en un tupper. Calculamos que se fue entre 7 y 10 minutos antes de que llegáramos. Creemos que tiene buenos contactos policiales que le avisan cuando lo tenemos cercado" le dijo una fuente al diario Clarín tiempo atrás.
Lo buscaron en Chaco en donde se tenía el dato de que intentaría rescatar del penal a un ladrón de caudales que había matado a dos policías. También lo rastrearon en Mendoza donde engañó a la policía con identidad falsa y hasta en Catamarca.
Espiasse sigue libre y sin pagar por las muertes de los policías del Chubut. Además representa un verdadero dolor de cabeza para toda la seguridad nacional, ya que es el único que no ha podido ser recapturado de los 12 fugados que se escaparon del penal de Ezeiza. Si hay un caza-recompensa que pueda atraparlo, se llevaría medio millón de pesos.

DATOS
El capturador
En Comodoro Rivadavia Patricio Rojas, un oficial de la Policía del Chubut, fue llevado a la Brigada de Investigaciones después de su excelente desempeño en la Comisaría Quinta en donde se hizo conocido por capturar a rebeldes de la justicia, al mejor estilo Dog Chapman. En su haber cuenta con más de 60 capturas en los últimos tres años.

Capturas
314 son las capturas recomendadas por la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. Los pedidos tienen fecha desde el 23 de noviembre de 2007 hasta la actualidad. Son rebeldes que no se someten a los procesos penales.

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