Serrano y Bahamonde fueron imputados por homicidio doblemente agravado

Juan Serrano y Sebastián Bahamonde fueron imputados por el homicidio de Eduardo Funes y la Fiscalía lo calificó como doblemente agravado por alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas, lo que en caso de llegar a juicio prevé una pena de prisión perpetua.

La audiencia de control de detención y apertura de la investigación contra Juan Julio Serrano (25) y Sebastián César Bahamonde (27) se llevó a cabo ayer desde las 8 en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia y se extendió hasta cerca de las 11. El acto fue presidido por la juez penal, Daniela Alejandra Arcuri, mientras que el Ministerio Público Fiscal fue representado por el fiscal general Martín Cárcamo. Los imputados recibieron la asistencia de la defensora pública, María Cristina Sadino.
En ese contexto, el acusador público le solicitó a la juez que se declare legal la detención de Serrano y Bahamonde por haber contado la misma con autorización judicial. En tanto, pidió que se autorice la apertura de investigación preparatoria para ambos por el incidente ocurrido durante la madrugada, producto del cual perdiera la vida Eduardo Funes (29) tras recibir 60 heridas punzocortantes en el rostro y tórax.
Por sus características, el caso fue calificado como homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas. Esto en los términos del artículo 80, incisos 2 y 6 del Código Penal. En el mismo se fija una expectativa de pena de prisión perpetua y en caso de llegar la causa a juicio los imputados deberán responder como coautores.
A su turno, la defensora pública cuestionó la calificación y sostuvo que no se dan los presupuestos que se requieren para la premeditación y alevosía, como lo propuso el fiscal.

SE DESVINCULARON
Los dos imputados hicieron uso del derecho a prestar declaración. Ambos declararon por separado, sin la presencia del otro en la sala. De todas maneras, las versiones fueron parecidas y aseguraron que cuando ellos se fueron, en el lugar quedó Funes con su primo y otro individuo al que identificaron y cuyos datos fueron aportados a las partes, aunque este diario los mantendrá en reserva para no entorpecer la investigación.
También cuestionaron a una testigo, sobre quien afirmaron: "tiene una bronca con Bahamonde" y por esa razón fue que los culparon del crimen.
Tras el descargo de los imputados, el fiscal solicitó que se cautele el proceso con el dictado de la prisión preventiva, aunque hizo la salvedad para el caso de Serrano, para quien en la jornada del lunes se hizo la audiencia por la rebeldía en la que se encontraba.
Al respecto hay que decir que recientemente le fue confirmada una condena a Serrano por un delito contra la propiedad, luego de que firmara un juicio abreviado y se unificaran las penas que ya tenía, quedando el monto a cumplir en 2 años, 1 mes y 28 días, la cual comenzó a computarse desde el lunes.
Tras conocerse ello y resultar abstracto el pedido de la prisión preventiva para Serrano, el acusador público solicitó la medida para Bahamonde, la cual quedó fijada en tres meses. En tanto que el plazo de investigación que se autorizó fue el máximo previsto por el Código Procesal Penal, de seis meses.

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