Siga, siga

Como esos jugadores que saben que cuentan con la complicidad del árbitro que no le sacará tarjeta amarilla (¡justo ese color!) antes de los 20 minutos, por más que peguen abajo y revoleen adversarios antes de ese lapso, Mauricio Macri avanza con medidas que perjudican a los que menos posibilidades de defensa tienen. Y que en el caso de la Patagonia no lo eligieron ni en las PASO, ni en las generales, ni en el balotaje.
Mario Das Neves, en cambio, parece haber tomado nota de que no se puede gobernar con Comodoro en contra y por eso ha comenzado desde el primer día una tarea de seducción para que en esta oportunidad les quede claro a los ciudadanos de esta región que sus preocupaciones serán prioritarias. Lo hace con designaciones de dirigentes en cargos importantes porque sabe que hasta ahora han sido los líderes de una importante porción del electorado del sur provincial y aún a costa de postergar a sus propios referentes que en estos años poco y nada le sumaron a su causa.
Por eso, y a juzgar por los últimos acontecimientos, todo indica que más temprano que tarde Das Neves y Macri irán al choque por Comodoro. La movilización de hoy de los petroleros -de base y jerárquicos- sólo será el preludio de un futuro ominoso para la actividad, a partir de un mercado internacional que ya no apuesta a lo que aquí se genera, razón por la cual el capital amigo de quienes ahora gobiernan el país opta por su lógica: la de recortar por el lado de los trabajadores. Después de todo, sólo se trata de números que cierren.
En este contexto, y mientras el intendente Carlos Linares recordaba que las operadoras tienen responsabilidades sociales, Jorge Avila no asumió con buenas noticias en Petrominera. El sindicalista reiteró un concepto del que se habla cada vez que se produce una crisis como la actual: la necesidad de contar con alternativas para que la economía regional no dependa pura y exclusivamente del petróleo. En tal sentido, citó a la energía eólica y a la minería, a la cual le concedió carácter de "tabú".
El anterior gobernador, Martín Buzzi, como quien ahora conduce los destinos de la provincia, se han mostrado partidarios de esta actividad –con mayor o menor énfasis según el momento electoral-, por lo cual es dable pensar que el año que comienza dentro de cuatro días sirva para profundizar el debate al respecto; esta vez en serio y no como fue aquella "fantochada" de noviembre de 2014 en la Legislatura, cuando muchos diputados seguramente hoy no votarían como lo hicieron entonces.
Pero para eso falta. Ahora lo que importa es qué pasará ya, cuando se cumpla el plazo de vacaciones forzadas de los petroleros y empiece la discusión sobre la actividad de los equipos, con las pymes como actores de reparto y toda la ciudad como inquieta espectadora, mientras siente en sus economías domésticas lo duro que es vivir en un gobierno que impulsa el menor poder adquisitivo del salario, con aumentos paralelos en servicios de primera necesidad y en actividades de esparcimiento.
Si no se renuevan los subsidios que hoy Nación concede a la energía eléctrica, al gas y al transporte público; más el aumento profusamente anticipado de los combustibles por parte del aparato propagandístico de Macri, el combo para esta ciudad implicaría un retroceso a los últimos años del siglo pasado.
El gobernador de aquel entonces nunca rompió lanzas con el Presidente, pese a ser de partidos políticos diferentes, aunque sí el intendente que tenía Comodoro le exigía respuestas al inquilino de Fontana 50. Hay que reconocer que el sindicato petrolero de 1997-98 carecía del poder de movilización del actual, como también los Camioneros, gremio que hoy juega su propio partido como demostró al cortarse solo para conseguir su bono de fin de año, no fuera que Macri los corriera con aquel proyecto del anterior gobierno sobre reactivar a los trenes de carga, que sin duda abaratarían fletes a costa de menos afiliados para Hugo Moyano.
El anuncio que hizo Das Neves en Comodoro de conformar una comisión que revise contratos petroleros podría encender una luz amarilla en las operadoras. Pero de todos modos, la suya es una posición de fuerza para negociar, ya que además del mercado internacional, cuentan con el respaldo del Estado nacional, donde quien conduce el Ministerio de Energía ya ha dado muestras de lo que piensa cuando fue CEO de Shell y que según ha dicho el propio Das Neves, daría la impresión de ignorar todo lo que subyace en la interna de las operadoras.
Además, el gobernador pretende analizar en detalle lo que viene junto con los ocho legisladores nacionales que tiene la provincia, la mayoría de los cuales ya se ha mostrado crítica con las primeras medidas del Gobierno nacional, que cada día agrede con un nuevo decreto, declaración o gesto autoritario. Das Neves sabe que hoy Chubut está más desprotegida que Neuquén, otra provincia que presenta similares dilemas.
Son todos temas que vuelven al primer plano de manera abrupta en un escenario difícil, en el cual habrá que ver hasta dónde podrán llegar las demandas de una sociedad que comprobó en los últimos años que podía vivir mejor de lo que siempre le habían dicho; si contará con respaldo político adecuado a sus urgencias; y si encontrará oídos comprensivos –además de esas fatuas sonrisas de ocasión- allá donde volvió a atender Dios desde hace 18 días.
Después de todo, si ya se hizo la cuenta de cuánto le quedó debiendo Don Ramón al Señor Barriga, ¿por qué no hacer lo mismo con el resto del país y Comodoro y alrededores?

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