¡Socorro! Granos en la adolescencia

El acné es un tema de mucha importancia para los adolescentes ya que tiene consecuencias que trascienden el marco de lo estético. ¿Cómo tratarlo correctamente?

El acné es la afección de piel más frecuente en la adolescencia, ¿quién no tuvo alguna vez un granito molesto en la cara? Por suerte, en la inmensa mayoría de los casos es una condición benigna y pasajera, aunque a veces puede producir cicatrices por lo que el tratamiento precoz es importante para que no queden secuelas.
Es muy frecuente que, con la pubertad y la aparición de las hormonas, los adolescentes padezcan acné. Lo más común es que comience a aparecer entre los 12 o 15 años y que mejore para los 18 o 20, aunque, en ocasiones, puede comenzar a los 9 años o desaparecer más tarde.
Sin embargo, no debemos subestimar el tema del acné y la repercusión que, a veces, tiene en la vida de los adolescentes. Muchos chicos pueden sentirse con vergüenza o pudor a causa de los cambios corporales que experimentan y mucho más si se suman los granitos, puntos negros o cicatrices ocasionadas por el acné.

CONSEJOS
El hecho de apretar o hacer explotar granos y arañar o rascar la piel con las uñas no va a curar el acné y, lejos de mejorarlo, puede dejar cicatrices o empeorarlo. El sol, si bien en un primer momento puede mejorar el acné, luego lo empeora.
A esta edad es importante una alimentación variada, con abundantes frutas y verduras, que incluya carnes, lácteos e hidratos de carbono. Pero el acné -contrariamente a lo que se creía antes- no es causado por la ingesta de grasas ni de chocolates y el descubrimiento de que es inflamatorio y ocasionado primordialmente por cambios hormonales, cambió la terapéutica y el curso de este padecimiento.

DIFERENTES TIPOS DE ACNE
El acné puede clasificarse en leve, moderado o severo y, de acuerdo al tipo, se utilizan distintos tratamientos según la recomendación médica. Acné leve son puntos negros y blancos que se forman por bloqueo de los poros cuando las células muertas de la piel y la grasa -sebo- quedan atrapadas en cavidades del folículo piloso. Se trata con higiene adecuada y productos locales. Para una correcta limpieza, utilizar jabón con glicerina.
Acné moderado/severo son granos, pústulas, nódulos y quistes por la excesiva secreción de sebo que queda atrapada y se inflama en las profundidades de las glándulas sebáceas. Este requiere un tratamiento más extenso con antibióticos o con derivados del ácido retinóico, por lo que habrá que seguir la estrategia recomendada por el médico. Además, tener constancia y no desanimarse, ya que el tratamiento suele ser efectivo tras dos o tres meses de realizarlo.

Basado en las recomendaciones de la Dras. Ana Giachetti, Sección Dermatología Infantil y María Mercedes Bellomo, Servicio de Clínica Médica. Revista Aprender Dalud.

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