Solicitaron que condenen a los inspectores municipales por extorsión y robo agravado

Los alegatos del juicio contra los inspectores municipales de Tránsito, que fueron acusados por extorsión y robo agravado, se llevaron a cabo ayer y se extendieron durante gran parte de la tarde. La Fiscalía mantuvo su acusación y pidió que los declaren culpables por los dos hechos cometidos durante la madrugada del 10 de marzo.

El tribunal que preside la juez penal Gladys Olavarría y que se completa con las jueces Mariel Suárez y Daniela Arcuri, escuchó ayer los alegatos de las partes. La audiencia se demoró y se tuvo que cambiar el horario porque la sala principal se encontraba ocupada con otro juicio.
La fiscal general Camila Banfi y el funcionario de Fiscalía, Cristian Olazábal, representaron a la parte acusadora y en su alegato solicitaron que se declare penalmente responsable a los inspectores municipales de Tránsito, Mauro Cárdenas y Facundo Garbarino por los delitos de extorsión en concurso real con robo agravado por el uso de arma propia. Ello, en relación a la picana eléctrica que fuera secuestrada por la policía durante la detención y sobre la cual hicieron mención las víctimas.
Hay que recordar que la defensa de Cárdenas fue ejercida por Alejandro Fuentes y la de Garbarino por Francisco Miguel Romero, abogados particulares que alegaron luego del cuarto intermedio que se declaró hasta avanzada la tarde de ayer.
Tal como lo informó en exclusiva El Patagónico, los dos acusados reconocieron la autoría de los hechos por los cuales fueron llevados a juicio, aunque en un intento por menguar la gravedad del delito indicaron que lo hicieron porque vieron la oportunidad de obtener una ventaja económica, aunque no reconocieron haber utilizado ningún tipo de armas. El tribunal pasó a deliberar y en las próximas horas se conocerá si se declarará la responsabilidad penal. En el caso de ser condenados, se deberá continuar con el correspondiente juicio de cesura para determinar el monto de la pena que tendrán que cumplir.
Los hechos por los cuales fueron acusados ocurrieron durante la madrugada del 10 de marzo. El primero fue alrededor de las 4, cuando la víctima circulaba con su vehículo y fue obligada a detenerse. Cárdenas y Garbarino simularon pedir por radio los datos sobre el dominio del automóvil, se bajaron del vehículo en el que se movilizaban y le solicitaron al conductor los papeles del auto, asegurándole que eran de la Brigada de Investigaciones.
De manera falsa le dieron que el vehículo tenía pedido de secuestro y que si quería llevárselo debía pagar. Al verse intimidado la víctima entregó 8.000 pesos y antes de retirarse uno de los imputados le dijo: “no vayas a la Fiscalía a hacer la denuncia porque no me cuesta nada encapucharme y hacerte cagar”.
El otro hecho ocurrió a las 6, aproximadamente, cuando la segunda víctima fue interceptada por ambos imputados. Garbarino y Cárdenas también dijeron pertenecer a la Brigada de Investigaciones y uno de ellos llevaba un bastón extensible, mientras que el otro una picana que utilizó para torturar a la víctima mientras la acompañaba hasta el cajero automático. Allí la víctima le hizo señas a una persona que ingresó al cajero para que alertara a la policía. De ese modo, los dos sospechosos fueron detenidos a un par de cuadras del lugar.

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