Sorprendente recuperación del niño que cayó de un noveno piso

Martín Chaín Núñez, un niño tucumano de 3 años, sufrió un terrible accidente desde un noveno piso. Si bien el chico debió ser internado y operado de urgencia, llamativamente no presentaba ningún rasguño cuando fue encontrado. La caída tampoco implicó un daño severo en el niño y en la actualidad disfruta de una recuperación que sorprende: come por sus propios medios y hasta dibuja.

"Todos los médicos, antes de darnos el diagnóstico, nos decían 'no sé cómo tu hijo está vivo'", destacó Florencia Núñez, madre del niño.

El accidente se produjo en el mediodía del 7 de junio, en un edificio ubicado sobre la avenida Mate de Luna al 2000 de San Miguel de Tucumán. La madre estaba en el trabajo; el padre, Máximo Chaín Pérez (25) en la casa de los suegros. El hombre había ido a comer y ese día el hijo quiso quedarse con su mascota, una perrita de dos meses. Cuando volvió a la casa, Máximo empezó a buscar al niño. Se asomó hacia el balcón y solo vio una zapatilla. Cuando observó hacia el vacío, estaba el menor, que no se movía.

"No sé por qué, después se volvió a asomar y ahí lo vio moverse. Mientras bajaba llamó a mi papá y me envió un mensaje. A mí se me cayó el teléfono de la mano. Recuerdo lapsos de ese día; me acuerdo de llamar a mi mamá y que ella me dijera que el nene lloraba, que la miraba. Era imposible", relató la mujer.

El chico había caído sobre tierra húmeda. A su lado, había un rejunte de escombros. "No sé si se trepó, porque su cabeza da al borde de la baranda. Pero él tiene fuerza y creo que balanceó su peso ahí", deslizó Florencia al intentar encontrar alguna explicación sobre el hecho. Algún profesional de la salud llegó a decir que "a su hijo lo trajo un ángel".

"No hay nada que amortiguara la caída. Si los médicos no lo pueden explicar, mucho menos podría hacerlo yo", afirmó.

El jefe de Guardia del Centro de Salud, Duilio Toledo, advirtió que no podía hablar del caso particular de Martín, pero sí de lo que puede ocurrirle a un cuerpo al caer de una altura similar.

"Si se cae parado, habrá fractura de piernas y columna, hay un aplastamiento. Al caer de espalda, se tiene fractura de costillas, alguna lesión en las vértebras y un golpe en la cabeza, porque el cuerpo hace como un latigazo. Además, se compromete mucho el bazo y el hígado, pueden romperse. Si se cae de cabeza, habrá un trauma generalmente mortal. Es algo inexplicable desde lo físico; es un milagro", consideró Toledo.

El golpe no le produjo rasguños al menor, pero sí tuvo como consecuencia traumatismos en el abdomen y el cráneo y una contusión en los pulmones que, "si bien no estaban muy dañados", los tenía comprometidos.

"Le pusieron drenajes en los dos hasta que dejó de salir líquido. También lo dejaron en coma farmacológico; pero se despertaba cada vez que le cantábamos una canción de la Virgen", planteó la madre.

Desde entonces Martín tuvo una rápida recuperación. Ayer le retiraron el oxígeno y la sonda, y pudo alimentarse por sí mismo, según informó el diario La Gaceta de Tucumán.

"En los últimos días sólo le podíamos dar leche. Ahora empezó a comer normalmente y lo hace como un chancho", bromeó Máximo. "Ya quiere volver a su casa. Le pregunté si sabía por qué estaba en el hospital y me contestó 'para que me curen'. Al parecer no se acuerda del accidente, pero de todos modos lo está tratando una psicóloga", añadió.

Ya quedan pocos rastros del accidente. Si bien no se acuerda del impacto, no es casual que el niño actualmente se despierte llorando. El otro es bastante común en los menores de su edad: le faltan tres dientes

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