Sorpresivamente, ayer hizo su descargo Nadia Kesen

La jornada de ayer, en la continuidad del juicio por el homicidio de Domingo Expósito Moreno, concluyó con la declaración de la imputada Nadia Kesen. Durante 43 minutos aportó abundante información a las partes e intentó aclarar que la prohibición de ver a la menor era para Carolina Gayá, no para el padre que terminaría acribillado a balazos. También declararon cinco de los siete testigos ofrecidos por las partes y se desistió de otros tres.

La quinta jornada de debate por el homicidio de Domingo Expósito Moreno –ocurrido el 25 de junio de 2014– tuvo momentos muy fuertes y el primero fue cuando los padres de la víctima se enfrentaron con la imagen -en pantalla gigante- de su hijo muerto sobre una camilla de la morgue, al momento de la autopsia.
La situación había sido advertida y ellos decidieron participar igual, aunque la cruda realidad torció la decisión y tuvieron que dejar la sala superados por la angustia.
Los demás testigos fueron de la Fiscalía para referir a la parte criminalística, pericias balísticas y levantamiento de rastros, a los que se agregó el de un conocido de la víctima y su pareja para confirmar que hacían actividades para reunir fondos con el objeto de ayudar a viajar a Expósito Moreno a España. Allí también se confirmó que la niña solía participar de esas actividades.
Ayer también se desistió de dos de los testigos que estaban fijados para la fecha y uno más que debía declarar la semana que viene. Todo ello en virtud de los acuerdos arribados por las partes y con el control del tribunal.

KESEN DIO SU VERSION

El otro momento fuerte fue el de la declaración de la imputada, Nadia Kesen, quien por primera vez habló en todo el proceso que se llevó a cabo en su contra. Su declaración se prolongó durante 43 minutos y en ese lapso le aportó mucha información al tribunal: desde que llegó a España con sus padres y la separación de estos; el inicio de su relación con Expósito Moreno; el nacimiento de la hija de ambos; el deterioro de la relación; su regreso a la Argentina; el viaje de él hacia Comodoro Rivadavia; el hostigamiento por parte del padre de la nena para recuperarla como mujer y el problema que le generaban los celos de él a la relación, todavía estando separados.
La imputada también refirió al regreso de Expósito Moreno a España para continuar con los trámites de restitución porque ella no quería volver con él como pareja y su vuelta a la Argentina.
Respecto a esta segunda estadía de Expósito Moreno en Comodoro Rivadavia habló también sobre la relación de pareja que él entabló con la profesora de danzas de la hija de ambos, Carolina Gayá, lo cual vio con agrado hasta que su hija resultó "psicológicamente afectada" y prohibió que esta tuviera contacto con la niña, aclarando que al padre nunca se le negó el derecho de ver a su hija, sino a Gayá y de manera detallada contó cuáles fueron esos motivos.
Sobre su relación con Expósito Moreno, señaló: "mientras más me negaba, más violento se ponía; me echó de la casa en España, me amenazaba que se iba a matar o venía con un cuchillo para que yo lo matara porque decía que no podría estar sin mí. Cuando pude conseguir un trabajo de media jornada y por medio de mi hermana conseguí alquilar una habitación, me fui a vivir con mi hija. Domingo al no tenerme bajo su control total me perseguía y hostigaba constantemente. Denuncié los malos tratos pero fue absuelto de ello y continuó después con los hostigamientos", sostuvo.
"La vida no era digna para mí, ni para mi hija. Yo estaba sola allá. Lo único que tenía era mi hermana. Tenía pánico de salir a la calle, estaba yendo al psicólogo por la situación a la que estaba siendo sometida", dijo sobre la vida en España y aseguró que fue con la ayuda económica de sus amigos y sus padres que pudo regresar a la Argentina. Una vez instalada en Comodoro le informó a Expósito Moreno dónde estaba.

NO ACEPTO LA NEGATIVA

En su extensa declaración, Kesen contó que Expósito Moreno "siempre tuvo contacto con la nena y nunca" se lo negó. "Me llegó el pedido de restitución de España y le ofrecí pagarle el pasaje para que venga a ver a la nena y la vida digna que le podíamos dar acá. Se quedó en mi casa y creyó que podía recuperar su familia, a nuestra hija y a mí, pero no aceptó la negación y comenzó a hacerme problemas acá", agregó.
En otro tramo de su exposición dijo: "una noche salió con mi papá y la nena a comer. Yo salí con una amiga y cuando llegó a la casa pensó que yo estaba con un hombre. Me llamó por teléfono diciéndome que era una puta y le tuve que hacer hablar a mi amiga. Mi hermana me pidió que llegue a la casa porque estaba como loco. Intentó tirarse por el balcón de la casa. Dejé que se fuera porque estaba la nena. Después salí a buscarlo para hablar y tratar de que estemos bien y por su frustración de no poder estar como pareja se vino todo abajo".
En cuanto a los hostigamientos que recibía refirió: "me esperaba a la salida del trabajo y me espiaba. Un día escondido detrás de un auto comenzó a gritar que era una puta y a denigrarme que se iba a encargar de hacerme la vida imposible. Le habíamos conseguido un trabajo, pero se vino abajo todo y se volvió a España a continuar el trámite de la restitución. A los meses me enteré que volvía a Comodoro por el Facebook de Carolina Gayá, donde decía que venía a dar clases de cajón. Un día me llamaron del jardín de la nena porque el padre se había presentado a retirarla y ahí me enteré que estaba en relación con Carolina Gayá. Me sorprendió porque era la profesora de danzas de mi hija y yo los presenté. Pero me tranquilizó que fuera la pareja de Domingo porque yo tenía un buen diálogo con ella", manifestó.

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