Sospechan que los asaltos del domingo fueron cometidos por dos condenados con extramuros

Denis "Gato" Barrientos y Damián "Jaimito" Martínez serían los autores de los dos violentos robos ocurridos el domingo en viviendas de los barrios Pueyrredón y Fracción 15. Esa mañana se retiraron de la alcaidía, donde cumplían condena, para gozar del beneficio de salidas transitorias. La Brigada de Investigaciones allanó ayer cuatro viviendas. Incautó dinero y secuestró balas de guerra. La juez Raquel Tassello denegó la orden de detención de los sospechosos a pesar de las pruebas recolectadas. Es más, mientras allanaban su casa, Martínez salió en libertad tras cumplir la mayor parte de su condena. Investigan la relación con anteriores asaltos de similares características.

Con una diferencia de 55 minutos, el domingo a la mañana se cometieron dos violentos asaltos domiciliarios en el barrio Pueyrredón y la Fracción 15. De acuerdo a la descripción sobre los autores, la Policía de Comodoro Rivadavia presume que habrían sido cometidos por Denis Barrientos y Damián Martínez, dos condenados próximos a cumplir su pena que ese día gozaban del beneficio de salidas transitorias de la alcaidía policial.
De acuerdo a la investigación policial, a Denis Fabián Barrientos (25), alias "Gato", lo habría pasado a buscar a la alcaidía una mujer que conducía un Ford Focus. Se trataría de Micaela Riofrío (19). A ese vehículo se habría subido también Damián Alberto Martínez (23), apodado "Jaimito".
Eran alrededor de las 8 y el grupo habría sido el que cometió un violento asalto en un domicilio de La Razón y Constituyentes, en el barrio Pueyrredón, donde reside un matrimonio mayor y su hija de 19 años.
La hija de los dueños de casa estaba junto a una amiga, cuando a las 8:20 irrumpieron en la vivienda dos encapuchados que destrozaron el vidrio de una ventana. "Jaimito" habría sido quien amenazó a las jóvenes mientras que el "Gato" habría sido quien redujo a la pareja adulta que estaba en su dormitorio.
El dueño de casa intentó resistirse y en un forcejeo le quitó la capucha al delincuente que lo amenazaba, quien le asestó un culatazo en la cabeza y lo dejó malherido. De acuerdo a la descripción, los ladrones huyeron a bordo de un Ford Focus conducido por una mujer. Se alzaron de la vivienda con un televisor LED, dos computadoras y teléfonos celulares, precisaron fuentes oficiales a El Patagónico.
A las 9:15, mientras tanto, dos asaltantes de similares características ingresaron a una casa de la Fracción 15, ubicada entre el Cordón Forestal y Bella Vista Sur, donde muchas familias residen sin los servicios básicos dado que sólo acceden a la red de agua. En ese sector, los malvivientes amenazaron con armas a una mujer y se apoderaron de 2.000 pesos y teléfonos celulares. Sus pequeñas hijas dormían cuando se produjo el robo.

RASGOS PARTICULARES
Personal de la Brigada de Investigaciones, a cargo del comisario Julián Vilches y el subcomisario Juan Carrasco, inició rápidamente las averiguaciones en torno a ambos robos. La primera característica era que coincide la descripción sobre los autores de los dos asaltos.
Uno de los ladrones, a los que una de las víctimas logró verle el rostro en un forcejeo, fue descripto de una estatura aproximada de 1,80, ojos claros y con dentadura desviada. Según los investigadores esa fisonomía coincide con la de Barrientos.
El otro encapuchado tenía la particularidad que cuando hablaba lo hacía en forma ronca y emitía silbidos. A cada rato se llevaba una de las manos a la zona de la garganta para dirigirse a las víctimas o a su "cómplice".
Los investigadores reconocieron así que se podía tratarse de Martínez, quien fue sometido hace dos años a una traqueotomía por las heridas que sufrió al incendiar un colchón en la alcaidía. Presuntamente como forma de protesta porque lo habría dejado su novia.
A esas descripciones se sumaron distintos testimonios y grabaciones de cámaras de seguridad donde se individualiza a los autores de los robos. Los testigos, en tanto, aportaron características del vehículo utilizado en ambos ilícitos, el cual era de color champagne con cristales polarizados. El coche era conducido por una joven de contextura alta y cabello rubio.
El mismo domingo, cerca de las 18, la policía interceptó en inmediaciones del Tabernáculo de la Fe un vehículo de esas características. Los policías identificaron a sus ocupantes y se trataba de Riofrío, Martínez y Barrientos, quien salió corriendo y se dirigió al domicilio de su madre donde cumplía la salida transitoria. No obstante, los uniformados lo reconocieron sin poder atraparlo.
El Ford Focus fue secuestrado debido a que la conductora no contaba con ninguna documentación para circular. A todo esto, ese día a las 20, Barrientos y Martínez volvieron a la alcaidía. Ayer el último de ellos recuperó la libertad tras completar la pena que estaba purgando. En ese mismo momento la policía allanaba su vivienda en busca de pruebas por los violentos asaltos del domingo.

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