Su derrotero en prisión

Mientras ha estado detenido, Franco Abadie ha sido investigado por graves delitos, como aquella causa por extorsión a otro preso en la Seccional Sexta, el robo de un arma a un celador en esa misma dependencia, dos intentos de fuga y ahora su presunta participación en una banda narco.
Lejos parecen haber quedado los anhelos que publicaba en su cuenta de la red social Facebook donde señalaba que quería dejar "la tumba" –la cárcel- por una vida mejor. Cuando le resta poco tiempo para acceder a la libertad condicional, ahora quedó a disposición de la Justicia Federal por su presunta participación en el delito de venta de estupefacientes.
En enero de 2016 a Abadie también le allanaron la celda en la que se encontraba detenido en la Seccional Sexta. Fue luego de haber sido denunciado por otro preso de liderar una banda de reos extorsionadores.
La denuncia sostenía que familiares del preso extorsionado tuvieron que dirigirse hasta el domicilio de la familia de Abadie, en el barrio La Floresta, y allí debieron entregar un Fiat Palio y un televisor pantalla plana de 29 pulgadas. En la celda la policía había logrado secuestrar un teléfono celular con el que aparentemente se producían las amenazas.
En esa misma dependencia, Abadie -conocido por su fortaleza física y conocimientos de taekwondo- protagonizó el robo del arma a un celador. Y fue observado a través de las cámaras de seguridad de los pasillos de la comisaría.
El celador se había quitado la misma para ingresar a una celda, según lo establece el protocolo. Y Abadie aprovechó un movimiento para tomar la pistola y esconderla en la celda lindante que compartía con otros presos.
Ante la peligrosa situación, los efectivos convocaron al Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP). Se planificó el asalto, evaluando las diferentes maneras de poder irrumpir en la celda ante la peligrosidad del preso armado.
Los policías del GEOP arrojaron bombas disuasivas para generar desconcierto entre los presos. Así redujeron y esposaron a todos los detenidos y luego recuperaron la pistola.
Abadie además intentó fugarse varias veces de la prisión desde que cumple pena por un homicidio. El 3 de marzo de 2015 rompió un candado de la celda de la comisaría de Río Mayo e ingresó en una celda clausurada y por un boquete en la pared accedió a una sala contigua que se utiliza como sala de visitas. Se dirigió a un pasillo y saltó una puerta reja de tres metros de altura. Desde allí accedió por una puerta al patio interno de la comisaría, y se evadió de la dependencia policial.
Finalmente, el prófugo fue recapturado por personal policial, en la esquina de la calle Rafael de La Fuente y Pasaje Falucho.
Mientras que el 17 de enero de 2014 a las 16:40 un celador detectó que el condenado por homicidio trepaba el alambrado perimetral del paredón de la alcaidía policial de Comodoro Rivadavia, que da a la calle Hugo Manson.
Previo a ello, el presidiario había violentado una chapa del orificio donde se encuentra instalado un artefacto lumínico de su celda. Así se introdujo por un conducto por donde pasan las cañerías de calefacción, agua, electricidad y cloacas denominado sala técnica. Tras recorrer varios metros por ese orificio interno de las paredes salió al techo del pabellón y llegó a un patio interno. Después dañó una placa de yeso y salió al patio exterior de la alcaidía para arrojarse a la calle.
Abadie fue encontrado escondido debajo de un semi de un camión y con una fractura en la pierna derecha producto del salto desde el muro.

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