"Sucio y desprolijo": un exhaustivo y necesario recorrido por la historia del metal argentino

Dividido en capítulos que hacen hincapié en las distintas décadas, el documental recorre desde los inicios marcados por la represión policial y la marginalidad, hasta el presente, en donde se convirtió en un género instalado en el panorama artístico global del país.

"Sucio y desprolijo", el "rockumental" de Paula Alvarez y Lucas Lot Calabró que se estrenó el jueves en el Cine Gaumont Espacio Incaa y se proyecta los sábados en el Centro Cultural San Martín, propone un exhaustivo recorrido de dos horas por la historia del metal argentino, en un trabajo que se destaca por la riqueza de los testimonios de los principales protagonistas del género y las imágenes de archivo.
Dividido en capítulos que hacen hincapié en las distintas décadas, el documental hace justicia al repasar la ignorada historia del metal argentino para el establishment musical, desde los inicios marcados por la represión policial y la marginalidad, hasta el presente, en donde se convirtió en un género instalado en el panorama artístico global del país.
El filme cuenta con los valiosos testimonios de figuras claves como el ex V8 Alberto Zamarbide; el líder de Rata Blanca, Walter Giardino; la hermana de Pappo, Liliana Napolitano; Juan Espósito, de El Reloj; Claudio Marciello, de Almafuerte; Antonio Romano, de Malón; y Ricardo Iorio, uno de los puntos fuertes de la película, quien cuenta con un capítulo especial.
El proyecto nació como una tesis realizada por los directores cuando cursaban la carrera de Comunicación Social en la Universidad de La Plata, según explicó Alvarez a Télam.
"Con Lucas íbamos a recitales juntos, intercambiábamos discos y todo eso. Ahí surgió la idea de hacer un documental que relate lo que es el movimiento metalero acá; un estudio sobre cómo de ser un público violento y reprimido pasó a convertirse en un grupo que asiste a los shows con su familia", contó la directora.
"El tema siempre estuvo relegado. Cuando se habla de rock argentino, nunca se mencionan a las bandas de metal, salvo algunos casos muy relevantes. Nos pareció que el documental podía ser un aporte", añadió.
El recorrido se inicia con los primeros palotes del género esbozados en los albores del rock argentino con sus vertientes más "duras", representadas en los blues de Manal y de Pappo.
En este sentido, resulta un verdadero hallazgo el relato de Espósito, de El Reloj, acerca de los primeros intentos del uso del doble bombo en la batería y las resistencias a esta innovación; así como el recuerdo de los primeros conciertos de Riff y la irrupción en escena de la fundacional V8.
"Uno de los problemas era que no teníamos cómo conseguir material de archivo. Fue muy difícil conseguir cosas relacionadas con la historia del metal. Por suerte, contamos con la colaboración de los músicos y de los fan, a través de las redes sociales, así que el armado del documental fue un poco comunitario", destacó Alvarez.
Otro de los puntos fuertes de la película aparece cuando se relata la historia de la fallida foto de las "Brigadas Metaleras", el incondicional grupo de fans del heavy metal de la primera hora, en Barrancas de Belgrano, que V8 intentó realizar para la tapa de su disco debut "Luchando por el metal", de 1983, frustrada por el accionar represivo de la policía.
Tanto los testimonios obtenidos, las imágenes de archivo y la narración del episodio citado dan cuenta de un notable trabajo de producción que, según los realizadores, llevó alrededor de seis años.
"Hubo un primer corte para el trabajo de la facultad en 2012 y, desde entonces, nos pusimos a trabajar para complementar con entrevistas", señaló Alvarez, quien destacó que existe una gran cantidad de material que quedó fuera de la película.

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