Temor en el San Cayetano por los aprietes de una familia conflictiva

En medio del reclamo por la evidente inseguridad que se sufre en Comodoro Rivadavia, vecinos del San Cayetano exigen la intervención de autoridades provinciales, municipales, policiales y judiciales ante las andanzas de los integrantes de una familia conflictiva que reside en Polonia al 2.300, la cual valiéndose del temor controla la zona para desarrollar actividades delictivas.

Una familia con antecedentes judiciales que reside en calle Polonia al 2.300 del barrio San Cayetano vuelve a poner en vilo a los vecinos de ese sector. El temor de las víctimas hace que no se los denuncie para llevarlos ante la Justicia.
De esa manera, vecinos cansados de ser expectadores de este tipo de atropellos en la cuadra han decidido denunciar públicamente a través de El Patagónico y en forma anónima la situación que se vive en el barrio. Piden a las autoridades municipales, provinciales, policiales y judiciales que tomen cartas en el asunto, antes de que ocurra un hecho grave.
Según la información acercada a este diario, y corroborada con fuentes judiciales, tanto padres como hijos de esta familia en cuestión cuentan con antecedentes judiciales. Los cabeza de familia han sido detenidos por su participación en la comercialización de estupefacientes y los más jóvenes por delitos contra la propiedad y las personas; algunos con penas ya cumplidas, otros con libertades condicionales, y la mayoría con legajos abiertos en la justicia.
Al menos dos familias de la cuadra tiempo atrás han decidido dejar el vecindario, vender o alquilar sus viviendas, a raíz de las amenazas y los tiroteos por parte de esta familia. Es la suerte que pareciese correr aquel que decide denunciarlos o enfrentarlos.
Desde hace semanas que incidentes violentos en la cuadra se volvieron a registrar, solo a metros de la comisaría Sexta. Son hechos en los que se emplean armas, balas, amenazas y agresiones. Con el silencio de las víctimas se cierra el círculo de impunidad.
Los vecinos temen que haya una víctima fatal, como ya ocurrió el 26 de enero de 2014 cuando Katherine Ortellado de 15 años y proveniente de una humilde familia de los asentamientos de la Calle 1, recibió un balazo en la cabeza en extrañas circunstancias, mientras estaba reunida en Cospi y Polonia con integrantes de esta familia conflictiva. Ese homicidio aún continúa impune, como tantos otros ocurridos en los últimos años en Comodoro Rivadavia.
Por esta razón, ahora los vecinos, cansados de las agresiones y las andanzas de menores de 13 y 15 años, acuden públicamente a las autoridades provinciales, municipales, policiales y judiciales para que brinden una respuesta en el sector en el que ya muchos han dejado sus viviendas para no seguir teniendo problemas con esta familia.

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