Tensión en obrador de la autovía por cruces verbales entre gremios de la construcción

Una situación límite que pudo haberse convertido en una batalla campal entre afiliados de gremios disidentes de la construcción se produjo a media mañana de ayer en el obrador de la empresa CPC. Desocupados del SITRAIC que demandaban puestos laborales bloquearon el acceso a trabajadores de la UOCRA y complementariamente cortaron la Ruta 3. Hubo fuertes cruces verbales hasta que primó la cordura.

Caleta Olivia (agencia)

Todo comenzó alrededor de las 7 cuando aproximadamente medio centenar de desocupados del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción (SITRAIC) se apostaron en la barrera metálica por la que se accede al obrador de la empresa que se adjudicó la obra de reactivación de la Autovía Rada Tilly-Caleta Olivia, además de la Avenida de Circunvalación.
El grupo que estaba liderado por el dirigente Alejandro Lugo viene reclamando puestos laborales en ese ámbito, dado que hasta el momento solo fueron otorgados alrededor de 80 a la gente de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), la que comenzó a llegar minutos antes de las 8 y se vio impedida de ingresar a cumplir sus tareas.
A las 9.25, parte de los manifestantes del SITRAIC comenzaron a cortar la Ruta 3, frente al mismo obrador, y cuando los obreros en actividad comenzaban a retirarse por recomendaciones de delegados y referentes de CPC (entre ellos dos mujeres), se produjo el arribo de dos dirigentes locales de la UOCRA, Ricardo Treuquil y Franco Barros, además de otros afiliados, sumando entre todos casi un centenar.

TRASVASAMIENTO GREMIAL

Fue entonces cuando comenzaron las discusiones y la tensión fue en aumento, hasta que Lugo fue expulsado y se retiró hasta la Ruta que seguía cortada, no sin antes proferir acusaciones de tenencia de armas de fuego a los referentes de la UOCRA, pero El Patagónico -que era el único medio periodístico presente- no constató que ello fuera cierto, aunque sí observó que algunos obreros de esa facción se habían cubierto sus rostros y, de manera intimidatoria, se armaron con palos.
Tras la retirada de Lugo, algunos desocupados del SITRAIC decidieron quitar la pancarta de ese mismo gremio que habían colocado en la barrera de ingreso y fueron convencidos por Treuquil y Barros de que se pasaran a la UOCRA que asumía verbalmente el compromiso de procurar reubicarlos laboralmente en esa u otras obras públicas que vayan surgiendo, siempre en las medidas de sus posibilidades.
Las discusiones fueron bajando de tono y continuaron en el interior de un tráiler, pudiéndose saber más tarde que 18 desocupados del SITRAIC se pasaron a las filas de la UOCRA.

MAS ACUSACIONES

Antes de ello, Lugo y varios desocupados que aún quedaban de su lado, permanecieron algunos minutos más en la ruta, aunque el corte se hizo más flexible y solo se restringía el paso de camiones hasta que llegaron efectivos de la Policía provincial y de Gendarmería, con lo que se aceleró la libre circulación.
Más tarde, cada sector dio su versión a medios periodísticos radiales y en ese contexto Lugo volvió a acusar a gente de la UOCRA de haber llegado en camionetas portando armas de fuego, por lo cual reclamó que en este conflicto actúe la justicia, "sino aquí va a haber muertos".
Por su parte el delegado referente de la UOCRA, Omar Saracho, negó rotundamente una de las graves denuncias de Lugo al señalar que "aquí no hubo gente armada y ello lo constataron los medios periodísticos que llegaron, y tampoco hubo hechos de violencia".
"Nosotros nos presentamos en nuestros puestos de trabajo y encontramos que el obrador estaba tomado por otras personas. No nos dejaban cumplir nuestras funciones y se habló en buenos términos. Además –puntualizó-, no es tanta cantidad de gente extranjera y si bien es oriunda de otros lugares, tienen derecho a trabajar".

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