Test Drive: Chevrolet Cruze LTZ Hatch Diesel AT

Leve modificación estética mediante, el Chevrolet Cruze se puso al día sin perder las virtudes dinámicas que son notables en el bicuerpo.

A simple vista no es sencillo discernir las diferencias ya que los retoques son leves. Están en la trompa esos cambios que afectan a los faros antiniebla que agregan una tira de Leds de buen poder para las luces diurnas (siempre encendidas) y están enmarcados en una nueva plataforma de disposición horizontal. Capó y ópticas principales se mantienen exactamente igual. En los laterales la única diferencia está en el diseño de las llantas, que son de aleación y con diez rayos en lugar de los cinco de brazos dobles de la edición anterior. La zona posterior es idéntica a la del restyling de 2014.
Desde el punto de vista estético no hay cambios, como tampoco en lo funcional. Todo está en el mismo lugar, por lo tanto mantiene la muy buena postura de manejo que se logra con la combinación del doble ajuste del volante y cómoda butaca con regulación en altura. En la consola central sobresale la pantalla táctil de 7 pulgadas del sistema multimedia MyLink, una plataforma de conectividad que permite reproducir audio, fotos o videos desde un celular o dispositivo conectado vía USB, además de escuchar radio o utilizar el teléfono vía Bluetooth. Otra función de la pantalla es la de mostrar las imágenes de la cámara trasera, aunque sorprende que el navegador no forme parte del staff.
Como apuntamos en el sedán, desde el puesto de conducción es fácil llegar a cualquier comando y sólo criticamos la visibilidad ¾ delantera que es algo entorpecida por el grosor de los parantes. La habitabilidad tampoco presenta variaciones ya que las medidas (4,51 m de largo, 1,78 de ancho y 1,47 de alto, con una distancia entre ejes de 2,68 m) están intactas. Cuatro personas adultas viajarán sin inconvenientes, ya que un tercer pasajero en la plaza central trasera no contará con la misma suerte por la anatomía de esa parte del asiento.

DOTACION

La oferta 2015 del Cruze fue sometida a algunas mejoras para reposicionarlo dentro de la categoría. De este modo toda la gama trae de serie control de estabilidad y tracción, seis airbags, frenos a disco en las cuatro ruedas con distribución electrónica de frenado y ABS, anclajes Isofix, y apoyacabezas y cinturones de seguridad de tres puntos para las cinco plazas. En cuanto a confort la novedad pasa por el sensor de estacionamiento trasero que se ofrece ya desde la versión LT. Para destacar también la presencia de computadora de a bordo, climatizador, pack eléctrico, cruise control y espejo retrovisor electrocrómico, entre otros. En la versión LTZ probada por Cars.com.ar siguen presentes los tapizados de cuero, el techo eléctrico y el sistema de alerta en "punto ciego" que avisa al conductor de la presencia de un auto con una luz ámbar en los espejos laterales.

MOTOR

La gama 2015 llegó con la novedad de que este motor turbodiesel puede ahora combinarse también con el equipamiento LT, ya que anteriormente sólo venía con la full LTZ. Es el 2.0 de 163 caballos y 360 NM de torque (a 1.750 rpm) asociado a una caja automática secuencial de seis velocidades. Es el diesel más potente del mercado, un motor de gran eficiencia que se lleva a la perfección con esta carrocería y lo demuestra con una performance más que lógica. La velocidad máxima se ubica en torno a los 210 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h la completa en 9,6 segundos. Lo mejor está en el consumo ya que en prueba registró apenas 7,6 litros cada 100 kilómetros en el tránsito urbano. En ruta a 130 km/h se conforma con 6,7 litros cada 100. Su funcionamiento es suave a tal punto que por momentos ni se parece a un diesel. La verdad: un placer manejar este modelo con este motor.

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