Test Drive: Honda Civic EX –T

Con nueva plataforma gana en espacio, suma equipamiento y por primera vez un turbo 1.5 de 173 CV. Impecable por calidad y dinámica.

El diseño es completamente diferente al anterior porque dejó las líneas rectas para mostrar voluminosas formas redondeadas, y los trazos suaves para lucir nervaduras más marcadas y uniones más filosas. Con esta nueva plataforma, el Civic creció 11 cm a lo largo (4,64 m), 4 cm a lo ancho (1,80 m) y redujo la altura en 1 cm (1,43 m).
Es impecable en cuanto a calidad puertas adentro. Es nuevo el diseño de todo el frontal, y así el instrumental ya no cuenta con la doble pantalla digital, sino con tres cuadrantes analógicos para temperatura, velocímetro y nivel de combustible. Hay una buena dosis de apliques cromados que decoran el volante multifunción, la consola y el panel, que en el centro ahora tiene una generosa pantalla táctil (7 pulgadas) que resume varias funciones y, por ende, hace ahorrar en botones.
En ese multimedia se agrupan el sistema de audio, el navegador, el climatizador (que también tiene comandos físicos), la cámara de marcha atrás y también la del retrovisor derecho que hace el rol de alerta en ángulo ciego, toda una novedad para nuestro mercado. La posición de manejo es de lo más correcta y se consigue en pocas maniobras para ajustar a gusto el volante en altura y profundidad, y la butaca de reglaje manual. Para completar en lo que respecta al equipamiento, la evolución en esta materia también es considerable. En el rubro seguridad cuenta con ABS, EBD y BA, control de tracción y estabilidad, sistema para arranque en pendientes, ganchos ISOFIX y seis airbags.
MECANICA
El motor de la versión probada también forma parte del podio de novedades del nuevo Civic, ya que es el primero en llegar a la Argentina contando con un turbo. Es el 1.5 de 173 caballos que trabaja con cadena de distribución. Su compañera de viaje es una caja automática CVT que puede manejarse de modo secuencial desde las levas ubicadas detrás del volante, función en la que se encuentran 7 marchas programadas. Son buenos trabajando juntos porque cumplen al pie de la letra con el cometido de ofrecer confort de marcha acorde a un sedán de este tipo, es decir, familiar. Y también responde con una cierta energía desde las 1.500 rpm., sin llegar a ser un deportivo, claro, se nota la presencia del turbo que empuja con decisión. Pasando al tema números, nos encontramos con registros lógicos para el segmento como un cero-cien en 8,1 segundos y una velocidad máxima de 204 km/h. En cuanto a consumo, en pruebas anotamos 7,3 litros en ruta (viajando a 130) y 10,2 litros en ciudad.

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