Testigo señala a uno de "Los Papa Fritas" como autor del homicidio de Angel Vidal

Tal como informó de manera exclusiva El Patagónico, Angel Leonardo Vidal recibió un tiro en la cabeza el miércoles a las 19:30 cuando retornaba al barrio Moure luego de ver desde el cerro el clásico Newbery-Huracán. Falleció ayer a las 4 en el Hospital Regional. Su atacante se bajó de un vehículo conducido por otro hombre y luego de dispararle huyeron rápidamente. El principal sospechoso del homicidio es un integrante de "Los Papa Fritas", un grupo de la zona baja del barrio Isidro Quiroga que mantiene una puja con "Los de Arriba" del Moure. Esa rivalidad se ha cobrado al menos seis víctimas en los últimos años.

El enfrentamiento entre "Los de Arriba" del barrio Moure con "Los de Abajo" y "Los Papa Fritas" del barrio Isidro Quiroga recrudece a partir del homicidio de Angel Vidal, de 19 años.
Los asesinatos de Oscar Vargas y Héctor Arismendi, ocurridos el 11 de abril de 2015, luego de los crímenes de Norma Curiqueo y Ezequiel Bardón en noviembre de 2014, parecían haber significado el término de los violentos enfrentamientos entre la zona baja y alta de la calle Marinero López.
Sin embargo, para los investigadores el homicidio de Vidal tendría relación con esa rivalidad. El asesino se bajó de un auto y ejecutó a sangre fría al hincha de Huracán, a quien le asestó un tiro en la cabeza. Los paredones de las esquinas ahora rezan: "Muerte a los Papa Fritas".
A Vidal ya lo habían baleado el 8 de junio último en el mismo sector. Sin embargo, de acuerdo a la policía de la Seccional Quinta, no quiso denunciar a quien le había disparado en un brazo. En esa ocasión solo se supo que el agresor se movilizaba en un vehículo blanco, una característica similar al coche desde donde le dispararon anteayer en Marinero López y José Ortega, límite de los dos barrios.

"LOS PAPA FRITAS"
"Los Papa Fritas" son un grupo que los investigadores relacionan con "Los de Abajo" del Isidro Quiroga. Esa facción está enfrentada con "Los de Arriba" del Moure desde hace tiempo y se presume que el inicio del conflicto fue el homicidio de Roberto "Chungo" Uribe, ocurrido el 20 de marzo de 2014 en Cabo Valdéz y La Plata.
"El Chungo" había atentado contra un grupo de jóvenes de la parte alta del Moure mientras comían un asado alrededor de las 14 de ese día. Uribe subió hasta la loma del Moure, disparó contra el grupo y al trabársele el arma lo corrieron a pedradas y balazos. Un tiro le provocó la muerte. Se le habría trabado la pistola que para sorpresa de los investigadores era un arma de la policía que había sido secuestrada.
Entre el 10 y 20 de noviembre de 2014, los homicidios de Norma Curiqueo y Ezequiel Bardón acentuaron la disputa por los territorios. A Bardón lo habría amenazado Sergio "Checo" Arismendi para que revelara quién había matado a su madre, Norma Curiqueo, una víctima inocente que nada tenía que ver con esa disputa y que falleció cuando una noche tirotearon su casa de la calle Marinero López y dos balas traspusieron la puerta de chapa de la vivienda. Tiempo después sería condenado "Checo" Flores por ese homicidio.
La furia llegó a su extremo el sábado 11 de abril, cuando en un lapso de cinco horas fueron asesinados Oscar Vargas –hijo del entonces concejal Carlos Vargas-, frente a la vecinal del Moure, en territorio de "Los Papa Fritas".
Los investigadores no alcanzaron a terminar de levantar pruebas en el lugar cuando Héctor Arismendi padre (62) –marido de Norma Curiqueo– fue acribillado en el inquilinato del barrio Ceferino al que se había mudado sólo tres meses antes luego de que mataran a su esposa.
El hombre fue alcanzado por cuatro balazos de los 16 que le dispararon. En el lugar quedaron vainas servidas de 9 milímetros. Por el caso se requisó una camioneta en la que iban referentes de Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA).
El matrimonio Arismendi-Curiqueo terminó siendo así víctima colateral de ese ajuste de cuentas entre "los de Abajo" y "los de Arriba".
Ayer en la investigación del homicidio de Vidal trabajaba personal policial de la Seccional Quinta y la Brigada de Investigaciones. A la víctima lo acompañaban en el momento del ataque un grupo de jóvenes que fueron entrevistados por la policía. "Nadie habla, nos dicen 'nosotros lo arreglamos a nuestra manera'", confiesan desde la Seccional Quinta sobre la actitud de los testigos.
Sin embargo, al cierre de esta edición la Brigada ya contaba con un testimonio que señalaba al presunto autor (este diario se reserva la publicación de la identidad del sospechoso para no entorpecer la investigación).
El asesinato de Vidal representa el décimo sexto homicidio ocurrido en Comodoro Rivadavia en lo que va de este año.

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