Todo lo que se puede hacer en cerro Otto

Un paseo por el cerro Otto, en San Carlos de Bariloche, contempla desde un ascenso en teleférico, que se puede complementar con un descenso en trekking por senderos de bosques inalterados, más un descanso en la confitería giratoria de su cima para contemplar en 360 grados toda la ciudad, el lago Nahuel Huapi y la lejana cordillera.

A cinco kilómetros del centro de la ciudad, por la Avenida de los Pioneros, se encuentra el complejo Cerro Otto. Para llegar al complejo desde la ciudad pueden tomarse los colectivos gratuitos que salen desde el centro, en la intersección de Mitre y Villegas, que una vez finalizada la visita llevan a los turistas de regreso, o se puede contratar una excursión que incluya este paseo en su recorrido, además de la opción del vehículo propio.
El principal atractivo allí es el teleférico que ofrece el ascenso en una góndola con capacidad máxima de cuatro personas, que alcanza la cima en unos 12 minutos sobre el faldeo norte del cerro, que al principio impresiona pero que luego de un rato los visitantes se acostumbran y quedan deslumbrados por las maravillosas postales que ofrece.
La exclusiva confitería giratoria, que se mueve lentamente hasta completar los 360° da una visión completa de todo ese entorno, mientras se disfruta de lo mejor de la repostería artesanal, un chocolate caliente o platos típicos de la gastronomía de la zona, como truchas en distintas preparaciones, picadas de ahumados o sólo sándwiches para quienes prefieren comidas rápidas y económicas.
El lugar tiene también un microcine, donde se proyectan documentales sobre el Nahuel Huapi y la historia de Bariloche, de la Fundación Furman y del Teleférico, además de un Rincón Infantil y una terraza panorámica diseñada para los más pequeños.
El cerro Otto ofrece variadas actividades según la época del año, tales como deslizamientos por la pendiente de la montaña, cruce del Puente Colgante, recorrido del Laberinto del Bosque, la Cabaña de los Espejos Deformantes, ascensos en el Funicular de la Cumbre y caminatas por el bosque.
Cuando llega la nieve, el deslizamiento con trineos por pistas con curvas peraltadas, de más de 300 metros de extensión y caminatas con raquetas por el bosque son las atracciones de mayor convocatoria. Al finalizar la temporada invernal, esas pistas se tapizan de material vinílico y la actividad se realiza en Otto Karts, unos gomones inflables estilo canadiense.
Una vez que se llega al final de las pistas, y para optimizar el tiempo de disfrute en la montaña, se puede ascender nuevamente hasta la largada en el novedoso Funicular de la Cumbre, único medio de transporte a la cima de la montaña.
Los amantes del trekking que no deseen utilizar el teleférico tienen en el cerro Otto la posibilidad de subir y descender por senderos que atraviesan el bosque nativo y presentan variados niveles de dificultad, aunque ninguno extremo.

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