Traiciones que se ocultan

Los argentinos estamos viviendo en estas dos últimas décadas una desinformación internacional que nos ha distorsionado la verdadera interpretación de hechos relevantes, ubicándonos equivocadamente frente a ellos.
Un ejemplo flagrante son los atentados en la AMIA y la Embajada de Israel. En primer lugar porque se ha procurado imputar ambos crímenes a un mismo actor, lo cual es totalmente falso: 1): la bomba de la embajada la colocó un comando palestino (que reivindicó el atentado) y 2): la explosión en la Mutual lo ejecutaron la CIA y el Mossad (o sea casi un auto atentado) para provocar el asalto perpetrado al otro día a todas las entidades árabes, mezquitas, etc., del Cono Sur Sudamericano (donde no encontraron nada en Paraguay, Argentina, Brasil, Triple Fontera, Uruguay), lo cual fue realizado con la complicidad de los gobernantes de esa época; todo ello promocionado por la embajada norteamericana, país que desde que Irán realizó su Revolución Populista, viene permanentemente atentándolo de todas las formas.
Los sudamericanos tenemos muy tristes experiencias con la embajada norteamericana: promotora de todos los golpes de estado sufridos en nuestra región y el mundo las tiene con la CIA (la agencia terrorista más peligrosa del planeta) que inventó lo de las armas químicas para invadir Irak, que impulsó el golpe de estado en Chile y el asesinato de Allende; la perfecta realizadora de autoatentados para justificar invasiones y crueles bombardeos a naciones indefensas.
Con estos señores de la CIA y la embajada norteamericana es con quienes el fiscal Nisman estuvo en pleno contacto durante los diez años que estuvo a cargo de la causa de la AMIA (diez años en que la investigación no avanzó nada), pero sí dicho fiscal tuvo más de una veintena de vagos y vagas a su disposición (a sueldo del estado), con el agregado de que lo único que hizo fue la traición a la patria de acusar injustamente (por expresa indicación de la embajada americana) al país hermano de Irán como partícipe del atentado.
Eso nadie con sentido común se lo podría creer. ¿Qué motivo o razón podría tener un país como Irán para efectuar semejante atentado? Toda esta patraña (en contra de las relaciones de nuestro país) la impulsó este mal argentino de Nisman, con la intención exclusiva de servir a su verdadero amo, que lamentablemente se ve que no ha sido el país que le pagaba sus altos sueldos.
Alguien dijo que los EE.UU. es la única nación que no sufre golpe de estado porque allí no tienen embajada americana.
Este modelo latinoamericano que empezó en este siglo está viviendo momentos difíciles ante la agresión de los medios sicarios de las multinacionales que son los que permanentemente mal informan a la población, con la ruin intención de procurar el debilitamiento de las democracias del Cono Sur e instalar funcionarios serviles.
Por ello, es nuestro deber como defensores de nuestra independencia política y económica estar atentos frente a esta prensa antinacional, que a través de la mala información ha conseguido esconder la verdad, provocando confusiones que perjudiquen nuestros principales intereses, que son los de todas las naciones en desarrollo.

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