Tras casi 25 años, se despidió un programa emblema de la radiofonía comodorense

"La Ciudad Perdida" finalizó tras casi 25 años ininterrumpidos de humor ácido y filosófico. Su conductor Santiago Sánchez se despidió de sus fieles oyentes.

"La Ciudad Perdida" se convirtió a lo largo de los años en un programa de culto, con sus fieles oyentes que los siguieron por todas las radios por donde fueron recalando Santiago Sánchez, Jorge "Gallego" López, Elo Vázquez, Javier González y "Pato" Quelle (en su diversas formaciones).

Como si diciembre fuera el mes de las leyendas comodorenses -en este mes los 113 Vicios dijeron "hasta siempre" hace 3 años y en este se presentó su documental- nació hace 24 años "La Ciudad Perdida". Además este mes hace casi 3 años se empezó a gestar el libro "La Ciudad Perdida-Radio para Leer" y hoy Santiago Sánchez se despidió de sus oyentes.

Con un emotivo adiós, dejó atrás más de dos décadas de humor ácido, filosófico, un vocabulario propio, que hizo reír y reflexionar a una gran parte de la ciudad, como declaró tiempo atrás a El Patagónico Sánchez: "cuando termina de decantar el humor aparece la reflexión porque son temas muy cotidianos, filosóficos, simples, comunes los que abordamos".

Con un grupo en Facebook de más de 8000 miembros, los oyentes o fanáticos del programa, no dejarán morir el alma del programa y van a seguir sabiendo de qué se ríen.

LAS PALABRAS DE SANTIAGO SANCHEZ

"El 7 de diciembre de 1992 a las 9 de la mañana, abrí La Ciudad Perdida. Hoy, 30 de diciembre de 2016, la cierro.

Es difícil encontrar la pasión. Hoy entiendo que más difícil es dejarla.

No. No es el asado.

Pasé casi la mitad de mi vida pensando, haciendo, sufriendo y gozando La Ciudad Perdida.

No es poco lo que pasó. Sin proponérmelo, instalé un modo de hacer radio que captó de manera instantánea a los que se sumaron al proyecto. Una manera que algunos tomaron como base para hacer sus producciones, y que muchos eligieron casi como un rito de la mañana.

Esos muchos que conformaron el mayor capital de LCP: SU AUDIENCIA. Únicos, solidarios, seguidores, creativos, aguantadores, protagonistas. Escuchando solos o acompañados. Con sus padres, con sus hijos. Casi un ritual, casi una misa. Creciendo a la par. No es poco.

Loa anunciantes...algunos, aún publicitando, sin la necesidad real de hacerlo. Apoyo puro. Gracias.

Es intransferible lo que siento. Messi sin pelota? Sabina sin noches? Papo sin guitarra?

La prioridad desplaza la pasión.

Me cansé. Me cansé de sentarme a negociar cuánto tengo que pagar por hacer LCP. Un programa que ganó "La Voz del Golfo de Oro", que tiene casi 25 años sobre los hombros, y sobre el cual escribí un libro que fue declarado de interés cultural por la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados de la Nación.

Pero terminé por aceptar que la radio acá, es así.

Me echaron dos veces de radios sin causa justificada. Pero de la radiofonía me voy yo, cuando y como quiero.

La última vez me echaron en Septiembre (lindo mes para ser dejado sin trabajo en una radio). Pero en octubre ya estaba saliendo al aire por FM Plus. De ahí en más, una relación de armonía que solo puedo agradecer y reconocer públicamente.

Pero siento también que algún día puedo volver si cambian las condiciones. Siento que algún día puedo volver a La Ciudad Perdida.

Destaco la entereza de Pato y del Gallego con quienes coincidimos en hacer los últimos programas con la entrega de siempre, sabiendo justamente, que son los últimos.

De todos modos, la tranquilidad atempera la angustia. La tranquilidad de saber que LCP seguirá en el aire mientras alguien la recuerde.

Así que....mientras alguien se lleve la mano al pecho y diga "con todo respeto" antes de vomitar una brutalidad, mientras alguien juegue con el idioma, mientras alguien cante "Don´t stop me now" una mañana de viernes, mientras alguien avise que lleva vituallas.

Mientras alguien recuerde una publicidad, utilice "cósmico" como reconocimiento, sienta que algo le infla el bajo vientre o ensaye un Análisis Literario de una canción monosílaba.

Mientras alguien escuche la palabra albañil y sonría, piense si Concho llegó con su cargamento de cemento o pregunte cuando juega Puenteros Unidos.

Mientras alguien busque infructuosamente en las góndolas Pan Dulce y Budines "La Raja", cante un número de celular o tararee cuando escuche "tendencia".

Mientras alguien demuestre gratitud a través de un "haceme tuyo", sienta que la mañana está incompleta, o recuerde la paciencia del Profesor Willy para no echar a los del fondo.

Mientras alguien diga "El elefante espera...embocar elefantas", mientras alguien se siga reuniendo en su nombre, mientras alguien le pregunte a su padre o le cuente a su hijo.

Mientras alguien piense en El Pasante cuando elija una película, se vaya a tirar un ratito, desee a bif of choriz with fritish paips and fritish webs o recuerde que las efemérides pueden no ser aburridas.

Mientras alguien cante. Mal, pero fuerte.

Mientras alguien siga pensando que Pato no es solo un ave, Max no es solo lo contrario a Min, Enigma no es solo algo desconocido, Gallego no es solo un gentilicio y Mastodonte no es solo algo de gran tamaño.

Mientras no muera el último que la recuerde.

Mientras alguien sepa de qué se ríe.

Mientras...tantas cosas.

Gracias por tanto, durante tanto tiempo.

A USTEDES, SANOS SOÑADORES ERRANTES, FIELES ESTAMPA DE LO QUE SOMOS, ESTE, MI MAS CALIDO REPARO: "NO NOS EXTRAÑEN. CREZCAN."

Santiago.

PD: "Carpe diem, quam minimim credula postero" ( "Aprovecha el día de hoy; confía lo menos posible en el mañana")".

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