Tras permanecer prófugo ocho días, se entregó el narco bombero policial

Darío Bujer, el suboficial afectado a la División Bomberos que permanecía prófugo desde el domingo 17 de enero al ser descubierto con un cargamento de 28 kilos de marihuana en Los Antiguos, se entregó en el Juzgado Federal de Caleta Olivia, acompañado por su padre y un abogado particular.

Caleta Olivia (agencia)

"Acabo de firmar mi retiro y también de entregar a mi hijo", dijo entre sollozos a El Patagónico Arturo Bujer, quien también pertenece al escalafón bomberos y, al igual que su hijo de 24 años, cumplía funciones en la Unidad Sexta de Pico Truncado.
Arturo ingresó junto a Darío y el abogado caletense Marcelo Quinteros a las 11 al edificio del Juzgado Federal, ubicado en la calle Rivadavia de esta ciudad y a cargo de Marta Yáñez.
Quebrado, el mayor de los Bujer se abstuvo de brindar algunos pormenores sobre el lugar donde estuvo oculto su hijo, aunque fuentes confiables revelaron a este medio que el narco bombero pudo haberse refugiado en la casona de la zona de chacras de Los Antiguos.
En ese contexto trascendió que personal de las divisiones Narcocriminalidad y Delitos Complejos y Narcotráfico ya lo tenían prácticamente cercado en base a una constante vigilancia de esa zona rural y cuando el fin de semana se iba a realizar un operativo para detenerlo, su padre se contactó con sus superiores a fin de "negociar" la entrega.
Antes de ello, al dilatarse el tiempo para ubicarlo, se venían escuchando insidiosos comentarios, argumentándose entre otras cosas que "parece que lo buscan para no encontrarlo", en clara alusión a que se trataba de un efectivo de la policía provincial.

TRASLADADO A
UN CALABOZO
El pacto de la entrega de Darío Bujer implicaba que en el acceso al edificio del juzgado no hubiera policías de divisiones de investigaciones o de comisarías, tal como pudo constatar El Patagónico.
Los mismos recién se hicieron presente dos horas después de instruidas las actuaciones de rigor por el acto voluntario, pero su situación procesal ya había cambiado porque se retiró con sus manos esposadas y fuertemente custodiado por personal de la División Delitos Complejos.
También se observó la presencia de efectivos de la Comisaría Primera que llegaron en dos patrulleros y a las 11.15 el narco ingresó a esa dependencia para quedar en el calabozo.
A todo esto, vale recordar que su cómplice que fuera detenido el mismo domingo 17, Jorge Chaile (35), se encuentra encerrado en la Comisaría Cuarta de esta ciudad por disposición del mismo juzgado, tras haberse negado a la indagatoria, asistido por una defensora oficial.
Ambos individuos ya tenían antecedentes por narcotráfico, aunque en una escala menor a la que se descubrió el domingo 17 de enero en el acceso a Los Antiguos, donde dos policías (un hombre y una mujer) realizaban un control vehicular de rutina.
Alrededor de las 18 de ese día llegó un Chevrolet Astra conducido por Bujer, quien estaba acompañado por Chaile. Se les ordenó abrir el baúl para ser inspeccionado ya que estaba semi abierto y llamaba la atención.
El bombero se indignó, comenzó a discutir y se identificó como miembro de la fuerza de seguridad, tal vez pensando que de esta manera eludiría el control, argumentando que el auto había sido chocado y el baúl no se podía abrir.
Los policías de la comisaría de Los Antiguos intuyeron que algo extraño se ocultaba y le pidieron que quitara el respaldo del asiento trasero para concretar la inspección.
Fue en ese momento en que Chaile descendió bruscamente empuñando una pistola calibre 22 y puso su cañón en el mentón del policía masculino, quien reaccionó de inmediato y le dio un golpe, tras lo cual, junto a su compañera de comisaría lo redujeron.
Bujer aprovechó la distracción para escapar a pie en dirección a la zona urbana de Los Antiguos.
Al inspeccionarse el auto, se hallaron tres bolsas de arpillera conteniendo 36 panes de marihuana, con un peso de algo más de 28 kilos, motivando la intervención de efectivos la Dirección de Inteligencia (DDI) y de la División Delitos Complejos y Narcotráfico.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico