Trasladarán a 10 narcos a cárceles de Chubut

El Gobierno nacional y el Ejecutivo bonaerense firmaron un acuerdo para que presos peligrosos detenidos en cárceles provinciales por casos ligados al narcotráfico sean alojados en prisiones federales de la Patagonia. Entre las unidades penitenciarias están la U-6 de Rawson y la U-14 de Esquel.

Ante la posibilidad de que se concreten nuevas fugas como la de los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez –Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci- que estaban detenidos en la cárcel provincial de General Alvear, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense y que supuestamente era "de máxima seguridad", las autoridades nacionales decidieron evitar nuevos "papelones" como el sufrido por la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.
Es que los investigadores determinaron que días antes de la mencionada fuga los evadidos se hicieron atender en la enfermería, movimiento que ahora se dan cuenta que se repitió en otros casos de presos detenidos por narcotráfico.
En este contexto –según informó el diario La Nación-, el acuerdo apunta a trasladar a una decena de reos que actualmente cumplen condena en penales provinciales, a cárceles federales de la Patagonia. Como en tiempos no muy lejanos, se cree que de este modo estarán más seguros y lejos de eventuales apoyos externos, lo que dificultaría la planificación de una fuga.
Entre los peligrosos internos se encuentran integrantes de la "banda de los monos", de Rosario, dedicada al narcotráfico. También hay otros presos por regentear desarmaderos de autos, pero que se dedican al comercio de sustancias prohibidas, y reos de alta peligrosidad ligados con el comercio de drogas.
Otro aspecto que encendió la luz de alarma en el Gobierno nacional fue el movimiento que realizó Mario Segovia, denominado "el rey de la efedrina", preso en la cárcel de Ezeiza. Este pidió ser atendido fuera del penal y el Servicio Penitenciario Federal decidió reforzar la seguridad por temor a una fuga.
Segovia había realizado una presentación ante la juez federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado (ex esposa de Alberto Natalio Nisman), para solicitar la autorización para ser atendido en un hospital.
Un pedido similar presentó la defensa del mexicano César Cornejo Miranda, condenado a 14 años por enviar a su país cocaína líquida escondida en transformadores eléctricos. Este pidió ser operado en un hospital rosarino.
Las conversaciones entre el ministro de Justicia, Germán Garavano, y la gobernadora de Buenos Aires llevaron a que los servicios penitenciarios federales y bonaerenses suscribieran dicho convenio. No obstante, quien tiene la decisión sobre el destino de cada detenido es el juez que lo tiene a su cargo.
Entonces, el Servicio Penitenciario Bonaerense sugerirá a cada magistrado la posibilidad de que el preso sea trasladado a un penal federal del sur del país como pueden ser la Unidad 6 de Rawson y 14 de Esquel.

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