Trillo está fuera de peligro y su agresor aún no fue detenido

Iván Trillo recibió un disparo en la zona de la espalda que le afectó distintos órganos vitales y permaneció varios días en terapia intensiva. Sin embargo, los médicos indicaron a la policía que su evolución fue favorable y se encuentra fuera de peligro. La investigación, en tanto, se encuentra sin testigos que señalen al atacante.

Tras ingresar a la guardia del Hospital Regional el pasado miércoles, Iván Osvaldo Trillo (24) se encontraba en gravísimo estado de salud. La bala que le ingresó por la espalda le comprometió el sistema digestivo al sufrir la perforación del colon, un riñón y el hígado, por lo que debió ser sometido a una delicada intervención quirúrgica.
Los días siguientes permaneció en una sala de terapia intensiva y comenzó a evolucionar satisfactoriamente. Las fuentes oficiales señalaron que el joven salió de cuidados intensivos y se encuentra fuera de peligro, aunque en observación.
Trillo fue baleado durante la tarde del miércoles 26 de octubre sobre la calle Pieragnoli y Código 555 cuando caminaba junto a un amigo. Un sujeto se acercó, discutió con él y luego le efectuó el balazo por la espalda. El amigo de la víctima corrió antes que se produzca la agresión armada como temiendo lo que iba a pasar.
Tanto el personal de la Seccional Sexta que tomó la primera intervención en el episodio, como la Brigada de Investigaciones, se encuentran abocados a tratar de identificar al autor del disparo.
Si bien cuentan con datos de quién sería el sospechoso, todavía la policía no tiene testigos que validen el ataque, señalaron las fuentes oficiales. Tampoco Trillo aportó información sobre su agresor ni colaboró con los investigadores.
El herido es conocido por haber participado de un secuestro extorsivo que en octubre de 2009 tuvo como víctima a un familiar de un sindicalista petrolero. Por ese delito la justicia federal lo condenó a dos años de prisión por secuestro extorsivo con consecución de fines, agravado por la calidad de incapaz de la víctima y por haber sido cometido con el concurso de tres o más personas.
Como era menor, se ordenó su internación en el Centro de Orientación Socio Educativo (COSE) hasta que cumpliera los 18 años. Incumplió las condiciones que se le impusieron, por lo que lo declararon rebelde y finalmente fue capturado en 2014. Al quedar la condena firme, la pena se consideró compurgada por el tratamiento recibido mientras se encontraba privado de su libertad. Por esa causa continúan prófugos Matías Avila y el ex cajero de la Municipalidad, Jorge Ovando.

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