Trucos para dejar de comerse las uñas

La mayoría de las personas que no pueden dejar de comerse las uñas es a causa de una alteración del sistema nervioso o un desajuste emocional. Esto puede producir una piel más dura y rugosa que puede acabar con una inflamación crónica de los dedos. Así, las uñas (o lo que queda de ellas) pueden caer, crecer deformadas o llenarse de hongos.

Cuando vayamos a manipular cosas pequeñas (agarrar un hilo, una moneda) nos daremos cuenta de cuánto nos hacen falta unas uñas en condiciones, ya que cuando alguien se muerde mucho las uñas la terminación de los dedos es más abultada y dificulta o impide su función de tomar cosas con precisión.
Los productos que se aplican sobre las uñas para dejar de comérselas suelen ser amargos y a veces funcionan, en algunos pacientes los primeros días. Lo más habitual es que la persona afectada acaba comiendo el barniz con los dientes, luego lo escupe o lo traga y por último... se come las uñas.
Tendríamos que ver la composición de cada loción o barniz a fin de ver que tal peligrosa es para la salud, lo mejor es hacerlo siempre con remedios naturales. Algunas personas dejan macerar, durante dos semanas, algún chile o especia muy picante en aceite y luego "pintan" las uñas una o dos veces al día.
CONSEJOS Y REMEDIOS NATURALES
Lo más importante es tomar conciencia o ver ante qué situaciones concretas la persona no puede evitar comerse las uñas: Una vez localizada la situación (nervios, estrés, agobio) hemos de conseguir que la persona cambie esa asociación mental (nervios = a comerse las uñas) e intentar, momentáneamente, introducir otra asociación (mordisquear una fruta, una ramita de alguna planta medicinal, respirar profundamente, repiquetear con los dedos sobre la mesa).
Ver que somos capaces de autocontrolarnos nos da mucha satisfacción y nos crea sensación de que podemos decidir qué queremos y qué no queremos en nuestras vidas.
Un aspecto básico es evitar, en lo posible, el café, el té y todos los excitantes (bebidas colas y alcohol), ya que suelen generar más ansiedad y nerviosismo. Evitaremos pasar más de cinco horas sin comer a fin de que no nos baje demasiado la glucosa o azúcar en sangre y con ello disminuya nuestra resistencia al estrés.
Es básico que nuestra dieta sea lo más variada posible (fruta, verdura, legumbres, pasta, proteínas vegetales o animales) Los alimentos remineralizantes (algas, levadura de cerveza, germinados, ortigas, polen, jalea real) también ayudan a dejar de comerse las uñas ya que, según algunos autores, puede indicar un bajo nivel de minerales (la persona al comerse las uñas estaría buscando, inconscientemente, un aporte de minerales).
Para calmar el impulso de morderse las uñas, mucha gente tiene el hábito de llevar, a menudo, una ramita de alguna planta o hierba medicinal (tomillo, romero, lavanda u otras). El hecho de ir mordisqueando algo suele ayudar a bajar nuestro nivel de ansiedad y siempre ayuda a dejar de comerse las uñas.
Para calmar la ansiedad, también se puede tomar alguna infusión relajante (Melisa, Tila, Manzanilla).
Practicar yoga o técnicas de relajación ayuda al control de nuestra respiración y nos ayudará a reducir nuestro nivel de estrés y ansiedad. Cuando somos capaces de tomar consciencia de cómo está nuestro cuerpo y nuestra mente empezamos a recuperar el control de nuestros impulsos. Muchas personas han empezado a dejar de comerse las uñas aprendiendo a relajarse y respirar profundamente cuando están estresadas, ansiosas o preocupadas.
La práctica del ejercicio físico o de alguna afición (hobby) suelen ser de grandísima ayuda. No importa tanto de qué se trata sino de que nos relaje y la pasemos bien. La pintura o cualquier tipo de afición relacionada con el arte también suele ser de gran ayuda, ya que nos permite liberar nuestras emociones, nos distrae y aumenta nuestra autoestima.
La uñas nos representan mucho más de lo que creemos, es por ello, que un buen cuidado de las mismas, será parte de nuestra presentación.

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