Tula y el corazón que todo empuja

El arquero ya está grabado en el corazón de los hinchas de Jorge Newbery de Comodoro Rivadavia como uno de los ídolos más grande del club ascendido al Federal B, pero ahora, en frío, piensa la posibilidad de retirarse del fútbol por una afección cardíaca.

por Sebastián Guerreiro
s.guerreiro@elpatagonico.net
Jorge Newbery de Comodoro Rivadavia le debe el último ascenso al cuerpo técnico y sobre todo a los jugadores, quienes dejaron la piel y el alma en cada jugada del último Federal C para regalarle una alegría a su gente. Pero sin dudas, a quien más le tienen que agradecer el logro deportivo más importante en 92 años de vida, es a Martín Tula.
El arquero se quedó con cuatro series de penales en los cinco cruces que tuvo el "Lobo" en este último torneo, convirtiéndose en figura, ya que además de atajar penales, definía las series anotando el quinto tanto. Todo esto, Martín lo consiguió con un problema en su corazón. Sí. Tal como si fuese un cuento de Roberto Fontanarrosa, o alguna película de suspenso con final feliz.
Con la mente más tranquila y analizando todo lo que vivió este último tiempo, Tula dialogó con El Patagónico y contó que existe la posibilidad de abandonar el fútbol, pero que todo dependerá de los próximos análisis que se realizará en Comodoro Rivadavia y en Capital Federal.
"Luego de todos los festejos viajé a visitar a un cardiólogo en Buenos Aires. Me hicieron unos electros pero quedó pendiente algo más profundo. El médico me dijo que para darme el apto físico me quería ver más en profundidad, más que nada en esfuerzo físico. Yo tengo una cardiopatía hipertrófica, que es algo de nacimiento, y quieren ver si vale la pena seguir arriesgando", comenzó relatando el ex arquero de la Comisión de Actividades Infantiles.
Martín contó que le prometió a su familia hacerse los estudios correspondientes, y que luego, con las voces de los médicos, tomará una decisión: "siempre me decían que me haga los controles y uno lo estiraba. En el club salieron los electros igual que me salieron siempre. Ellos me dieron un ultimátum pensando en mi persona, más que en lo deportivo. Me dijeron que vea todo esto para no asustar a mi familia".
El último título que consiguió el arquero lo dejó tranquilo en lo deportivo, pero las ganas de seguir atajando y ser parte del próximo plantel del Federal B están más despiertas que nunca.
"Si estoy para jugar lo haré con todas las ganas, y si no, estaré del otro lado. Estoy analizando la posibilidad de que puedo seguir y de que no. Aceptando todo más tranquilo. El ascenso me dejó lleno en lo que es el fútbol, pero también me motiva en seguir un poco más porque sé que vamos a apuntar a algo lindo este torneo", afirmó.
Si uno recorre los 92 años del club "aeronauta", lo encontrará a Tula como uno de los máximos ídolos de la historia. Sin dudas, Martín le brindó en bandeja el campeonato que más recordará la gente de Jorge Newbery. Por la forma en que se dio, y porque el hombre de los tres palos se quedó con cuatro series decisivas con un problema en el corazón. Con todo lo que eso implica.
"Lo que viví fue inolvidable. Uno no tiene noción, pero pensando en frío nos dimos cuenta que fue una película. Yo no me siento ídolo. La gente me tiene cariño y ve el esfuerzo que hace uno. Esto es un trabajo de hace años y explotó ahora", comentó.
Si la respuesta de los médicos es negativa, la dirigencia estará obligada a realizarle un partido despedida, aunque a Tula, esa idea mucho no lo seduce. El comodorense todavía se siente arquero y lo quiere seguir siendo, aunque sea, por un torneo más.
"Con los dirigentes charlamos todas las posibilidades, de seguir y de no. Si está la posibilidad, me gustaría seguir jugando y pelear el puesto, y si no, me gustaría comenzar a capacitarme para entrenar arqueros", resaltó.
"Yo siempre fui sacando lo mejor de todos los arqueros que tuve al lado, y por eso también me gusta entrenarlos. Quiero seguir inspeccionándome en este tema y lo haría con gusto en el club. No es fácil despegarte del 'Lobo' y del ambiente, después de lo que paso", continuó relatando.
Aunque estos días son claves para Martín, lo toma con tranquilidad y paciencia. Sabe que si existe la posibilidad de atajar, lo seguirá haciendo con placer. Pero también reconoce que primero está su familia, que en el último torneo sufrió más que él.
"Si después de hacerme todos los análisis me piden que 'pare la moto', lo voy a hacer. Ahora lo asimilo más tranquilo y estoy más fuerte de la cabeza. Todo depende de los próximos estudios, se lo prometí a mi familia y al club", finalizó.

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