Un comisario denunció a dos policías por golpear a presos

Los dos agentes policiales podrían ir a juicio por apremios ilegales. La pena para este tipo de delitos prevé prisión e inhabilitación para desempeñarse como policía.

Esta mañana la Fiscalía presentó la acusación contra el sargento Walter Daniel Santana Bahamonde y el cabo Julio Cesar Bazán de la Seccional Segunda de Puerto Madryn, para pedir que sean llevados a juicio oral y público "por apremios ilegales", ocurridos en septiembre del 2015 en la Unidad Regional.

La denuncia contra los agentes fue radicada por el comisario Evaristo Guzmán ante la Justicia.El Código Penal, en su artículo 144 bis, reprime con prisión de uno a cinco años e inhabilitación especial para el policía que impusiere a los presos que guarde vejaciones o apremios ilegales.

LE GOLPEARON LA CABEZA CONTRA UNA MESA

El hecho ocurrió la tarde del pasado 15 de septiembre en la Unidad Regional, día en el que se habían escapado dos presos. A los pocos minutos, detuvieron a uno de ellos y lo trasladaron a la comisaría Segunda.

El jefe de la comisaría, Evaristo Guzmán, observó cuando llega el móvil policial con el detenido, a los pocos minutos, empezó a escuchar gritos y al llegar a la parte trasera de la comisaría, observó cómo le estaban pegando entre dos policías e intervino para desistan de su accionar pero no le hicieron caso. Al preso lo llevaron a la rastra y le pegaban, aún en presencia del comisario que les decía que no lo hicieran.

El comisario los advirtió y se retiró, pero a los pocos segundos volvió a escuchar gritos, esta vez provenientes de la sala de visitas. Al llegar al lugar, observó cómo ambos policías nuevamente estaban golpeando al preso.

Minutos después se escucha por la radio que se había detenido al otro fugado. Era llevado esposado y sin ofrecer resistencia. En el pasillo de la comisaría, la mayoría de los policías lo golpeó. Para evitar que la golpiza continúe, tuvieron que arribar a la comisaría el segundo jefe, Diego Williams, y un oficial principal. Entre todos, ayudaron a que el preso llegue a la sala de visitas sin ser golpeado.

Una vez en la sala de visitas ambos detenidos, y ante la presencia del Comisario, el policía Bazán lo toma al preso (ya esposado) y golpea su cabeza contra la mesa. Luego de esto, los presos debieron ser custodiados por el subcomisario Williams y oficial Ppincipal para que el personal en turno no agrediera a los detenidos.

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