Un conductor alcoholizado increpó a los inspectores luego de volcar

El conductor del Fiat Palio fue identificado por la policía como Néstor González. Se dirigía hacia Rada Tilly por la ruta Nacional 3, pero antes de la rotonda del cruce con la 26 perdió el control y volcó. Salió ileso del accidente, pero el test de alcoholemia arrojó que manejaba con 1,85 gramos de alcohol por litro de sangre. Descontrolado, increpó a los inspectores y al médico que intervinieron.

Un automovilista que conducía en estado de ebriedad salió ileso del accidente que protagonizó ayer por la tarde.
El individuo identificado por fuentes oficiales como Néstor Edgardo González se mostraba completamente alterado e increpó a los agentes viales, inspectores municipales de Tránsito y hasta al médico que le efectuó el test de alcoholemia.
Como si fuera poco insultó al reportero gráfico de este diario que cumplía con su trabajo y después se ubicó detrás de su coche volcado para orinar sin importarle la presencia de las mujeres de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV).
De acuerdo a los datos recabados en el lugar por El Patagónico, eran las 16:10 cuando González a bordo de un Fiat Palio –dominio PLW 866– se dirigía por Yrigoyen hacia Rada Tilly.
Según los funcionarios que intervinieron, el hombre conducía a alta velocidad. A unos 40 metros de la rotonda de las rutas 3 y 26, el automovilista perdió el control, se salió de la cinta asfáltica e impactó contra el guarda rail y terminó volcando.
González no acusó golpes y salió por sus propios medios, aunque caminaba "tambaleante", afirmaron los primeros testigos que lo auxiliaron.
Una ambulancia concurrió de inmediato porque los primeros llamados a la policía daban cuenta que había una persona atrapada. Sin embargo, el individuo salió por sus propios medios del habitáculo e increpó a los inspectores municipales, a los de la Agencia Provincial de Seguridad Vial y al médico del Hospital Regional encargado de practicarle el test de alcoholemia.
Al principio se resistía. Luego, la prueba marcó que el individuo conducía con 1,85 gramos de alcohol por litro de sangre cuando el máximo permitido es 0,50. La evidencia molestó aún más a González, quien se puso a orinar al costado de la ruta.
Desde el área de Tránsito, Jorge Guzmán, explicó a este diario: "el señor iba solo y en un principio estaba bastante alterado. Trató mal a la policía, al médico y a la gente de seguridad (vial)".

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