Un conventillo que generaba más de $60.000 mensuales como hotel

Son 16 las familias que habitan la ex clínica de salud mental, donde cada una debía pagar entre $4.000 y $4.500 por el alquiler de habitaciones. En muchos casos no contaban con servicios de luz y agua, en un lugar donde las condiciones de vida eran realmente precarias.

Conexiones irregulares, tanto en el exterior como en el interior; mampostería destruida; desorden; oscuridad y falta de higiene. Así fue encontrado el martes por la tarde el conventillo que funcionaba en las ex instalaciones de la clínica mental Altius, sobre Hipólito Yrigoyen al 1.100.
El operativo fue encabezado por personal de la Seccional Primera y la Secretaria de Seguridad del Municipio que a través de la Subsecretaría de Fiscalización y la Dirección de Habilitaciones ordenó la clausura del edificio donde viven 16 familias que pagaban entre $4.000 y $4.500 por mes, según confirmaron fuentes oficiales.
El precio variaba según la privacidad al disponer de un baño individual o compartido, pero sin dudas era un negocio redondo ya que –de acuerdo a lo que se constató- las conexiones de gas y electricidad también eran clandestinas: estaban colgados, por lo que tampoco pagaban estos servicios.
El negocio fraudulento era administrado por un encargado, identificado como José González Galloso, quien sería empleado de quien alquila el lugar: Rodrigo Luna Benítez, con domicilio en Buenos Aires.
Sin embargo, pese a la gran recaudación mensual, la suciedad y el desorden era una constante, careciendo incluso algunas habitaciones de los servicios de agua y luz comprometidos a la hora de pagar el alquiler.

DENUNCIA ANONIMA
El edificio de “Altius” se encuentra sobre la avenida Hipólito Yrigoyen. En su frente parece prácticamente abandonado, pintado con grafitis y tapado con pintura que evita que se vea luz en su interior. Realmente pasaba desapercibido, más allá del movimiento inusual que se podía ver en su ingreso en horas de la tarde.
El Municipio tomó conocimiento de lo que sucedía puertas adentro gracias a la denuncia de un vecino, quien a través del 0800 Municipal (800-333-0706/ 3184) denunció el hecho. Así, tras una semana de investigación para determinar si funcionaba en determinados horarios y qué actividad se ejercía en el lugar, se procedió a efectuar el procedimiento el martes por la tarde, extendiéndose hasta la noche.
Ahora el "hospedaje" deberá ser desalojado antes el domingo. De esta forma las familias, principalmente del norte del país y de países limítrofes, deberán dejar el lugar con sus niños a cuestas, sabiendo que fueron víctimas del abuso de quien lucró con su necesidad.

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