Un crimen cada cinco días

El del empresario Orlando Jurado fue el octavo crimen en Comodoro Rivadavia en sólo 41 días del año 2017, cifra que es récord en este siglo y seguramente en toda la historia de la ciudad. Cada uno ocurrió en un barrio distinto y siete de las víctimas fueron hombres. Aunque faltan las condenas judiciales, seis de estos casos estarían resueltos, mientras dos permanecen impunes.

El primer homicidio tuvo lugar el viernes 13 de enero, a las 23:50, cuando los hermanos Maximiliano y Nicolás Subiabre comenzaron una feroz pelea en su casa del barrio Las Flores que culminó con la muerte del último. La autopsia determinó que el cuerpo de Nicolás presentaba escoriaciones en la zona de la cabeza y en los miembros superiores que confirman la pelea previa al desenlace fatal.
Rubén Víctor Mellado fue la segunda víctima del año cuando murió el miércoles 18 en el Hospital Regional producto de recibir 17 puntazos en la zona del tórax y quemaduras en la espalda en la vivienda que habitaba en el Stella Maris. Agonizó durante 15 días en el centro asistencial. No hay detenidos ni sospechosos del crimen.
El tercer asesinato tiene como protagonista a Teófilo Morales de 61 años, quien en la madrugada del viernes 20, a la 1:30, se encontraba junto a su esposa durmiendo en su casa de Km 5 cuando oyeron golpes en la puerta. Morales se levantó y fue sorprendido al salir de su habitación. Solo alcanzó a preguntar "¿qué pasa muchachos?" y de inmediato recibió dos disparos que dieron en la zona intercostal derecha e izquierda, causándole el fatal deceso. Tampoco hay detenidos por este caso.
El cuarto homicidio de 2017 también ocurrió el viernes 20 de enero. A las 23:20 de ese día dejaba de respirar el ingeniero Jhon Blas Gutiérrez, de 27 años, luego de haber sido herido de bala tres horas antes en el barrio Moure. Dos delincuentes ingresaron a la tienda de su padre y al intentar resistirse al asalto le dispararon en el pecho. Enzo Uranga de 20 años, quien cuenta con varios antecedentes, y Lautaro Hernández, de 21 años, fueron detenidos por el hecho. El primero ya fue reconocido por un testigo como el autor del crimen.
La quinta víctima de este año fue Débora Martínez. La joven de 28 años fue asesinada el viernes 27 por su pareja, Nelson Aguilante, en su vivienda ubicada en el barrio Próspero Palazzo. El agresor estaba en estado de ebriedad y según su versión, "unos desconocidos" habían sido los asesinos. Ello fue descartado y Aguilante fue detenido. El sujeto volvió a ser noticia hace ocho días, cuando ingirió vidrio molido en la cárcel, con la aparente intención de suicidarse. Fue intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones.
El sexto homicidio tuvo lugar el domingo 29, a las 5:30, cuando el remisero Fernando Schmidt, de 36 años, murió tras recibir 15 puñaladas en Los Alamos y Huergo del barrio La Floresta. Manejaba un vehículo Toyota Corolla que fue encontrado sobre la calle Las Orquídeas al 1.006. Por el crimen, Miguel Angel Sotello y Claudio Alberto Huilipan recibieron prisión preventiva. El primero habría sido identificado en las cámaras de la agencia Aleisa como quien abordó el auto de alquiler.
El séptimo homicidio, en tanto, fue el de Adrián Cattelani, un joven changarín de 28 años que en la mañana del domingo 5 de febrero recibió un disparo en su vivienda del Máximo Abásolo que todo indica no estaba dirigido a él. Es que quedó en medio de una pelea familiar. Por este caso permanece en prisión José "Perico" Pérez.

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