Un cuento de hadas que terminó siendo un cuento chino

Algunos supusieron que podía tratarse de una broma, pero claro que no lo fue, porque rápidamente se pudo constatar que la cuenta del club chino era la oficial, y minutos después, la propia institución "xeneize" publicó en su Twitter: "Carlitos seguirá su carrera en China", y añadió: "Hasta pronto Carlitos".

Fue un cierre de un "Día de los Inocentes" particular el de anteanoche, porque la novela de Carlos Tevez tuvo un desenlace esperado pero inesperado a la vez. Vale decir, se aguardaba por una comunicación oficial del jugador o de Boca Juniors al respecto de su futuro o continuidad, pero fue el club chino, Shanghai Shenhua, el que se anticipó a la noticia y le dio la bienvenida al astro.
Como justo en Argentina era aún 28 de diciembre, algunos supusieron que podía tratarse de una broma, pero claro que no lo fue, porque rápidamente se pudo constatar que la cuenta del club chino era la oficial, y rápidamente, valga la redundancia, o minutos después, mejor dicho, la propia institución "xeneize" publicó en su Twitter: "Carlitos seguirá su carrera en China", y añadió: "Hasta pronto Carlitos".
Es más, para intentar apaciguar el dolor que pudo suponer esta noticia en algún simpatizante de Boca que aún soñaba con que el ídolo, de 32 años, siguiera en el club de sus amores, desechando la oferta de un contrato por dos temporadas a cambio de 25 millones de euros libre de impuestos por cada año, fue el presidente Daniel Angelici el que tomó la palabra.
Lo hizo a través de su Twitter con un mensaje que permite forjar un puente a la ilusión para un posible nuevo retorno del "10": "Si fuimos capaces de traerlo cuando era imposible, por qué no pensar que pueda volver". La referencia se debe a que Tevez regresó a mediados de 2015 cuando aún brillaba en Juventus de Italia y el sueño es que lo haga de nuevo en 2019, aunque ya cuando esté a punto de cumplir 35 años.
Con el delantero en México pasando su luna de miel tras su largo festejo de casamiento con Vanesa, su mujer desde hace 19 años y madre de sus tres hijos, y con Angelici en Miami de vacaciones, lejos estuvo la salida del "Apache" de aquella "estruendosa" bienvenida del 13 de julio de 2015 donde ambos se estrecharon en un abrazo y se juraron fidelidad eterna mientras una multitud (50 mil personas) esperaba en la Bombonera que el retornado "jugador del pueblo" saliera a saludar.
Aquella vez todo fue amor del hincha de Boca para con Carlitos, pero ahora algo cambió y las redes sociales fueron fiel reflejo del malestar de algunos simpatizantes, no por el fondo sino por las formas de su salida.
Lo que dolió fue por un lado el hecho de que no informó su decisión en un comunicado o conferencia de prensa, algo que prometieron los dirigentes de Boca, pero también las fotos que se sacó con su nueva camiseta, que por encontrarse de luna de miel, dan a suponer que fueron tomadas hace un tiempo cuando Tevez aseguraba que no sabía qué podía pasar con su futuro.
El ya lejano, no en el tiempo sí en la mirada del hincha, regreso del astro fue un poco la vuelta, como en un cuento de hadas, del mendigo que se volvió en príncipe, en millonario y que dejaba todo por la pureza del retorno al club de sus amores, a sus comienzos.
Empero, la fantasía se transformó en realidad y desde su llegada tuvo que batallar con el "Mundo Boca", aquel que había dejado a los 20 años. Ahora, con 32, y más allá que desde el comienzo la dirigencia le dio la llave del club, bien recompensado luego por el apoyo suyo a la reelección de Angelici a la presidencia, este "Carlitos" era distinto y Boca también.
Consiguió dos títulos (el torneo oficial y la Copa Argentina 2015), pero su mirada profesional tras sus pasos por las Ligas más importantes de Europa era otra y quiso cambiar todo: la alimentación del plantel, los lugares de pretemporada, el gimnasio, y hasta por su pedido, Gustavo Roberti, preparador físico de Rodolfo Arruabarrena, el entrenador en esos momentos, viajó a Turín al campo de preparación de la Juventus para tener más conocimientos.
De todas maneras, el "Apache" dejó de tener "feeling" con el "Vasco" y a su salida, dejó entrever que su técnico ideal era Jorge Sampaoli, a quien su representante, Adrián Roucco, fue a buscar a Chile.
Pero Angelici tenía un viejo sueño personal para el banco de Boca: Guillermo Barros Schelotto, amigo de Tevez en la época de Bianchi, pero que al llegar como entrenador empezó a marcar la cancha con su viejo compañero de vestuario de otra manera.
"Fuimos compañeros de vestuario, lo aprecio mucho y espero que no se vaya", fue el mimo del "Mellizo" antes del partido con Colón de Santa Fe, que a la postre fue la despedida del ídolo.
De todas maneras, esa "caricia" llegó un poco tarde, pues desde su llegada como técnico en marzo fue la primera vez que hizo público un reconocimiento de esa manera para Carlitos.
Antes, había tenido otros gestos pero no con palabras, como haberle dado licencia después de la eliminación en semifinales de la Copa Libertadores ante Independiente del Valle de Ecuador, que no cayó nada bien en el plantel, y luego cambiar las características de juego, al pasar del 4-3-3 a un 4-3-1-2 donde Tevez se sintiera más cómodo.
Pero para el "Apache" no alcanzaba, no se sentía bien, no estaba cómodo, hasta que llegó aquel mensaje luego de su expulsión ante Belgrano de Córdoba y previo al partido de Copa Argentina ante Lanús: "Capaz que a fin de año me retiro", declaró en Mar del Plata.
También con la dirigencia no era el mismo, pues había pedido la llegada de algunos jugadores como Ramón "Wanchope" Abila, pero vinieron otros, y hasta su único amigo del plantel Fernando Tobio casi vuelve al Palmeiras de Brasil.
Hasta que llegó la opción de China, y sin tener la chance de jugar la Copa Libertadores con Boca el año que viene, la suculenta oferta de ser el mejor jugador pago del mundo, se le unió a la falta de motivación futbolística.
"Cuando Boca pierde, siempre parece que yo fuera el culpable y no puedo salir de mi casa", declaró como abriendo una puerta a su salida que el miércoles se terminó de cerrar.

SU SEGUNDO
PASO POR BOCA
Los fríos números dicen que en su segundo paso por Boca jugó 56 partidos, 55 de ellos como titular, y marcó 25 goles, aunque en este año, con 16, se convirtió en el máximo artillero de su equipo.
En definitiva, con un escueto comunicado de ambos clubes, terminó la segunda etapa de Tevez en el club que lo vio nacer. Daba para un cuento de hadas y con final feliz, pero la historia terminó en silencio con el jugador tomando sol en México y pensando en su llegada a China a comienzos de 2017.
El tiempo dirá si, el reclamado por el presidente Angelici nuevo retorno del ídolo en el futuro, será otra historia de ensueño o, como en este caso, será un nuevo cuento chino.

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