Un deporte de disciplina, precisión y templanza

Una disciplina olímpica, donde se pone de sí toda la predisposición mental y física es la carta de presentación del polígono de Km 3, que desde el año 2000 volvió a organizarse como entidad, mientras lucha contra el prejuicio que hay en la sociedad respecto al manejo de armas.

por Angel Romero
a.romero@elpatagonico.net
La escena es rara en el Tiro Federal "General Mosconi" de Km 3, porque en sus instalaciones los miembros de la Prefectura Naval Argentina practican puntería como parte de su adiestramiento. Pero a la hora de buscar consejos acerca del arma, o cómo mejorar el desempeño en la precisión recurren a Walter Navarro.
Navarro es presidente de la institución de zona norte, aunque él le gusta hacerse llamar "tirador" o "legítimo usuario", pero el hombre que perteneció a la Policía Federal Argentina es un poco más que ello, es un apasionado de las armas y un artesano en la producción de su propia munición.
El Tiro Federal "General Mosconi" fue fundado el 4 de enero de 1904 y cuenta con 200 socios, para cada uno de ellos el edificio que fue construido por la administración de YPF en los albores de la capital petrolera, y que contó con el manejo de los gobiernos militares hasta la vuelta de la democracia constituye el "templo del tirador", un lugar donde los prejuicios quedan de lado. Y donde se toma real dimensión de lo que significa ser un portador "legítimo de armas".
Quien no da con estos parámetros pasa a engrosar el mercado negro, donde la falta del conocimiento del arma hace que se tengan que lamentar tragedias.
De jueves a domingo el ruido de los percutores marcan presencia en el barrio, en especial los dos primeros días donde la institución es punto de encuentro de todas las fuerzas de seguridad del estado y privados que van a sumar experiencia.
Pero el mayor obstáculo no es la falta de precisión o puntería, sino los prejuicios instalados sobre quienes manejan armas.
"No te mata el usar o tener un arma, te mata la acción que haces con ella. Y para ello no es necesario contar con un arma de fuego, te basta una birome, un palo o un auto para hacer daño", sentencia Walter Navarro.

DERRIBANDO
MITOS Y SOBRE LA
PORTACION DE ARMAS
"El arma no le da seguridad a nadie. Y tampoco es una garantía de seguro de ninguna situación. Sí te puede dar autoestima y confianza por demás. Y ello te puede llevar a matarte a vos mismo por el mal manejo de la misma", comenta Navarro.
Además de las fuerzas de seguridad, y los custodios de vigilancia privada. Al polígono asisten particulares que compraron un arma en forma legal y se acercaron para saber del manejo y los cuidados del mismo.
"En los últimos cinco años la gente compra armas para defenderse, y ese es realmente un problema. Porque lleva una enorme responsabilidad tener un arma. Porque todos los que tenemos armas y somos legítimos usuarios en el RENAR, estamos divididos por categorías A1 (más de 50 armas) A2 (más de 10) y A3. Donde el RENAR te obliga a tener una habitación enrejada y monitoreada para contar con armas en tu hogar. Incluso separada el arma de la munición. Por eso no te salva tener un arma en la mesita de luz. Lo único que te puede llegar a salvar es tener mucha práctica y precisión. Y para ello existen los polígonos", sostiene.
Los que son legítimos usuarios o portan armas cuentan con elementos y bibliografía para actuar en caso de la defensa de la vida. Pero ello es un arma de doble filo, porque el hecho de ser un legítimo usuario estigmatiza a la persona como un futuro delincuente.
"Nosotros (los legítimos usuarios) cada cinco años tenemos que rendir test físicos y mentales para saber si estamos capacitados para tener un arma. Incluso nos vuelven a tomar las huellas, te averiguan antecedentes y durante 15 días sale tu nombre en el Boletín Oficial para saber si alguien tiene algo que objetar de vos. Por ello estamos más expuestos que el resto de la gente (por lo menos con el gobierno que pasó). Y si en esos quince días tu ex mujer o tu vecino te denuncia por violento o lo que sea, perdés todo derecho a ser portador o propietario. Entonces esto del Tiro implica una disciplina de vida en donde tenés que ser inobjetable", reafirma.
Tal vez la rigurosidad de los controles y los antecedentes hacen que los particulares se vuelquen por el mercado negro.
Tal vez por esa misma falta de práctica (y por fortuna) en los enfrentamientos sindicales que han tenido lugar en la capital petrolera a lo largo de los últimos años no hubo heridos. Porque no solo se trata de desenfundar y apretar el gatillo.

DANDO LOS
PRIMEROS PASOS
En los últimos años se han acercado mujeres al polígono de Tiro, con el objetivo de saber usarla. Además por una cuestión de género y ante la ley se contempla más a la mujer en el caso de sucesos donde tuvo que utilizarla. Contrario en el caso de las fuerzas armadas, donde cada día está en juego su continuidad en la fuerza. Por ello los policías reciben más disparos de los que dan. Por eso también se perdieron vidas a manos de delincuentes.
En el caso de los varones, en muchas ocasiones cuando llegan con su arma y toman conciencia del daño que pueden causar y los manejos que tienen que tener, gran parte de ellos no aparecen nunca más.
"Este es un deporte olímpico, de muchísima disciplina. No sólo es tener una buena arma y contar con la munición. Sino que tenés que contar con la preparación física para un buen rendimiento, porque si te doy un fusil 22 que pesa 9 kg, y cuando pase un lapso de 2 horas disparando, no vas a poder mover ni los dedos", expresa Walter.
Para iniciarse en el Tiro, Walter recomienda a partir de jóvenes que cursan la educación secundaria y que disparan con balines.
Si bien el Tiro Deportivo es una disciplina olímpica, Navarro lamenta que no cuenten con el apoyo del Estado en ninguno de sus estamentos. A pesar de los logros provinciales y las participaciones nacionales que tuvieron los miembros del polígono.
"Cuando vemos un chico con condiciones natas, invertimos en el tirador y si crece lo federamos para representar al club. Igual la práctica de este deporte no está relacionada con una edad en particular. De hecho el ingeniero Ambrosi (Sergio), con más de 70 años, el fin de semana pasado hizo blanco en reiteradas ocasiones sobre una distancia de 150 metros con un fusil 308. El Tiro no tiene edad, yo de joven vi al 'viejo' Di Carlo (un petizo que no dabas dos pesos) y con cualquier arma acertaba. Hay tiradores natos, pero cada vez son menos, porque la actividad está bastante 'bastardeada' en la sociedad. Ya a varios les pasa que cuando los ven que vienen con el maletín para el polígono le dicen 'ahí va el loquito' y eso resta al deporte", comentó.
A ello hay que sumarle una cuestión de costos, ya sea en una pistola 22, rifle 22, y 9 mm por el costo de la munición. Donde una bala 22 para competencia sale 700 pesos la caja (110 balas) como así también la de 9 mm (50 tiros).
Por ello los tiradores asiduos recargan su propia munición, dado que cuentan con una máquina para tal función registrada y visada por el RENAR, por ello en el fondo también son los propios artesanos de su materia prima.
"El tener una máquina de recarga es lo mismo que tener un arma, incluso mejora la calidad porque uno hace una bala pensando en su arma. Bala por bala", sentencia.
Esa misma pasión en Walter como en los miembros de la comisión del Tiro "General Mosconi" hizo que sobre mediados de 2000 se pongan manos a la obra para recuperar una sede desmantelada por el abandono, donde faltó desde los libros originales – donde figuraba la señora de Slobovoda como campeona invicta provincial en 300 metros con fusil durante mediados de los 70- hasta los inodoros.
En la actualidad, la sede es punto de encuentro de aquellos que hacen del Tiro Deportivo y la Caza un común denominador.
"Los que trabajamos para mantener esto con vida somos contados con los dedos de la mano –como en todos lados- y con una comisión que es mixta, porque vienen muchas mujeres que son legítimas usuarias. Acá llegan desde personas que quieren aprender y manejar un arma, hasta aquellos que piden regular una mira telescópica para salir a cazar. Todo siempre dentro del marco de la ley, por eso los 'loquitos' no se acercan. Tampoco formamos "Rambos'. Es todo 'un mundo' el de las armas deportivas, acá se habla el mismo idioma y es un punto de comunión que celebramos cada viernes en torno a la parrilla. Y ser parte de esto implica un sentido de templanza y responsabilidad muy grande que tenés que tomarlo como un estilo de vida, porque el hecho de ya saber manejar un arma te expone de otra manera ante la ley. Y si se le diera la importancia del deporte que es, tendríamos más representantes a nivel latinoamericano. Pero en los tiempos que corren no es redituable para ningún político promocionar un deporte que incluye el uso de un arma", concluyo.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico