Un docente volvió a darle vida a un piano quemado hace cinco años

El piano de la Escuela 746 fue un instrumento que formó parte de la historia de la institución ya que siempre fue protagonista en los actos y permitió que muchos dieran sus primeros pasos en la música.

El piano de la Escuela 746 fue un instrumento que formó parte de la historia de la institución ya que siempre fue el principal protagonista de los actos y permitió que tanto estudiantes como profesores del Instituto Superior de Formación Docente, que funciona en el edificio, dieran sus primeros pasos en la música.
El correr de los años lo fue convirtiendo en una pieza fundamental para las actividades escolares, pero hace cinco años una bomba molotov lanzada por una de las ventanas impactó contra el instrumento dejándolo totalmente inutilizable.
"Las piezas estaban quemadas. Solo algunas lograron recuperarse, pero tampoco podíamos afinarlo. El daño era irreversible y fue una gran pérdida para la institución porque nos dimos cuenta lo que realmente significa el piano para todos nosotros. Ni los bomberos lo pudieron salvar", explicó el docente Mariano Ponte.
Desde entonces, el piano fue movido de un lugar a otro junto a demás objetos que no podían ser utilizados por ser considerados obsoletos o estar destruidos. "Lo fuimos llevando a una sala donde hay otros instrumentos que están a la espera de que puedan ser reconstruidos o restaurados. Están ahí para que no ocupen espacio", detalló el docente.

ARTE CONTRA
LA VIOLENCIA
El valor sentimental que tenía el piano llevó a las autoridades educativas a replantearse qué hacer con el instrumento y cómo convertirlo en una muestra de que "el arte le puede ganar a la violencia". En consecuencia, la directora de la institución, Gladys Pellegrino, le consultó a Ponte si quería pintarlo para que pudiera volver a ser exhibido en los pasillos de la Escuela de Arte.
"La directora me preguntó si yo quería pintarlo o acondicionarlo para que pueda volver a tener vida en la escuela. Nunca pasó a dejar de ser parte de la institución y por eso me pareció una muy buena idea para sacar algo bueno entre tanta maldad", manifestó Ponte.
En este contexto, el docente recibió el dinero por parte de las autoridades para comprar los elementos necesarios para su reconstrucción. "Me dieron la plata y fui enseguida a comprar las pinturas. Sentí mucha emoción por llevar adelante un proyecto de esta envergadura porque sentía que representaba a todos los jóvenes y docentes que aprendieron música gracias a ese piano", sostuvo el profesor.
El piano terminó de ser reconstruido el viernes y generó una gran repercusión entre la comunidad educativa que observaba cómo el instrumento volvió a la vida.
"Los alumnos fueron los que más apreciaron el gesto porque veían que se puede hacer arte entre tanta violencia. La verdad es esa: no podíamos dejar que la violencia gane. La reconstrucción de este piano significó un verdadero triunfo contra cualquier acto vandálico", argumentó Ponte.
Asimismo, el docente explicó que el instrumento quedará en el primer piso para que quien quiera pueda apreciarlo y ser testigo del cambio.
"La mejor manera de pintar o reconstruir algo es que luego la gente lo pueda observar. No sirve de nada que pintemos un mural en una habitación si solo lo va a ver una persona. Con este piano pasa prácticamente lo mismo; por eso decidimos dejarlo en el primer piso para que tenga acceso a la comunidad", subrayó Ponte.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico