Un funcionario provincial habría agredido a cintazos a Emilio Moratinos en la vía pública

Gabriela, la hija del conocido corredor de automovilismo, detalló la violenta situación que el martes vivió su familia con un funcionario provincial del área de Salud quien habría estacionado su camioneta en el ingreso a la casa de los Moratinos, mientras esperaba que su hija saliera del Instituto Martín Rivadavia. Al recriminarle la accción, el individuo atacó al ex piloto.

Una problemática recurrente que a diario se observa afuera de los colegios públicos y privados de Comodoro Rivadavia y que carecen del control suficiente, son las dobles y triples filas de conductores en las adyacencias de los establecimientos educativos en los horarios de entrada y salida de clases.

Ese caos vehicular provoca discusiones, peleas entre los padres de los alumnos y también con los propietarios de domicilios del lugar.

En ese contexto fue que el ex piloto del TC Patagónico y comerciante, Emilio Moratinos, fue atacado con la hebilla de un cinto después de discutir con el conductor de una camioneta que estacionó sobre el ingreso de vehículos de su domicilio en la calle Ameghino, entre Alvear y Alem, a media cuadra del Instituto Martín Rivadavia.

Su hija Gabriela Moratinos relató a este diario: "vivimos en un barrio que tiene varios colegios, academia de inglés y jardines de infantes. Todos salen a la misma hora y todos quieren buscar a sus hijos a la misma hora. Vemos constantemente cómo entre los mismos padres se chocan los autos y enseguida se bajan y pelean entre ellos".

En este sentido, el martes a las 17, "hubo un acto de mucha violencia en los cuales salían chicos de la escuela que veían esa violencia de esa persona hacia una persona mayor a cintazos. Esa es la violencia que tenemos acá con la doble y triple fila, y eso es lo que se genera", lamentó.

Por eso se interrogó: "¿qué le estamos enseñando a los jóvenes, a los niños que salían de la escuela, a mi nena de 15 años y a su hija (del agresor) que tiene 17? Las dos nenas adentro de sus propios autos lloraban y pedían 'basta' a gritos".

Gabriela agregó que su padre fue atacado a cintazos en el medio de la calle y "los padres (de otros estudiantes) fueron corriendo a avisar al colegio que un papá le estaba pegando a un hombre mayor".

El escandaloso ataque interrumpió el tránsito en esa calle y policías de civil intercedieron para separar al violento automovilista.

IMPUNIDAD

La hija del corredor pidió que "la sociedad me ayude a que esas personas que hacen política dentro de un lugar público no sean violentos. Me interesa que estas personas no estén en lugares donde la gente necesita ayuda. Nosotros no tenemos el poder para actuar en las zonas que él se maneja, en esferas de poder político, y por eso su impunidad: ´apurate, apurate, haceme la boleta´", decía, describe Gabriela.

"Desde el vamos él le enseña a su hija que puede hacer lo que quiere y donde quiere; cuando se baja a resolver la situación y no se le aceptan las disculpas resuelve a cintazos, segunda enseñanza mala para su hija, violencia; y la tercera la impunidad con la que se maneja, eso es lo grave de la situación", afirmó.

"Tres cosas gravísimas le estamos enseñando a nuestros adolescentes: yo político hago lo que quiero, me manejo donde quiero y después esto es la nada porque yo tengo el poder. Son nuestros funcionarios y se deben a nosotros", analizó la hija de Emilio Moratinos.

"Yo quiero que él se disculpe con mi padre por ser una persona mayor, que tenía lentes, y que se disculpe socialmente. Logró una connotación importante porque mi papá es una persona conocida, y si mi papá no fuera una persona conocida esto queda en la nada", sostuvo Gabriela sobre la repercusión que el caso tuvo en las redes sociales.

Aseguró que el agresor es "codirector de un lugar público de salud donde la gente llega devastada y con problemáticas importantes. ¿Vaya a saber cómo actúa frente a eso? Un lugar público que es de todos y que se lo debe a la sociedad. Esto causa mucho malestar y dolor", sostuvo.

En cuanto a la problemática de tránsito que se genera en los alrededores del Instituto Martín Rivadavia, Gabriela reprochó: "no tiene lugar de estacionamiento ni para sus propios docentes y entonces estacionan todos por acá y esto es un caos todos los días de lunes a viernes".

Consideró que la tarea principal de la escuela "es la socialización, no pueden lavarse las manos y hacerse los distraídos como nos dijeron acá. Tienen una función social y educar en la vía pública es de las escuelas".

Finalmente la hija del veterano deportista volvió a plantear: "yo quiero que la sociedad pida y exija que esta persona con un cargo público, pida disculpas".

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