Un libro que rompe algunos mitos

El libro "Toma de tierras y dificultades de acceso al suelo urbano en la Patagonia central", se presentó hace una semana y media en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Allí Santiago Bachiller, su director, junto a los investigadores que lo acompañaron en el trabajo que realizaron a partir de 2008, dieron a conocer algunas teorías que pudieron comprobar y mitos que derribaron en torno a esta problemática.


Uno de ellos fue la hipótesis de la falta de sentido de pertenencia en la ciudad porque la gente viene de paso. Bachiller lo explicó a El Patagónico de esta forma: "en Comodoro está muy fuerte esta presencia del desarraigo, que el que viene a Comodoro tiene las valijas hechas detrás de la puerta, que viene y se va. Pero me llamó la atención que con la gente que uno habla en los asentamientos, la mayoría de las personas apostó por quedarse, ve una posibilidad de progreso que no ve en otro lugar del país y este discurso del desarraigo me parece que está más presente en gente que es de la ciudad, de toda la vida".
Bachiller también pudo comprobar que las tomas de tierra en Comodoro Rivadavia no tienen vinculación con las villas miserias que surgen en otras ciudades y que en algún momento el que era estigmatizado por ocupar tierras deja de serlo, pero a costa de un nuevo "ocupa" en el que se concentra esa mirada moralizante de la sociedad.
"Acá existe el estigma al ocupante, pero en general la mirada está más vinculada a la ilegalidad y lo que se plantea es que cuando logran la regularidad se integran a la ciudad, deja de ser un espacio aparte, un pedazo de ciudad que no es ciudad y eso en Buenos Aires no se ve. Allá como que las propiedades de la vivienda se trasladaran a las características de la persona. Hagas lo que hagas vas a seguir siendo villero. En Comodoro, en cambio, hay una mirada más moralizante sobre la espacialidades, entonces en ese sentido hay un aspecto positivo en una ciudad que tiene cosas muy conflictivas, pero que al mismo tiempo tiene una posibilidad de integración más fuerte que otras ciudades del país, a costo de la estigmatización del recién llegado", contrastó el investigador.
Y también pudo comprobar que las tomas no siempre son populares. "Hay empresarios que toman tierras, lo que pasa que el impacto mediático es totalmente distinto. Te lo reconocen funcionarios, trabajadores sociales", aseguró, dejando abierto el abanico sobre la influencia política en el acceso a la tierra.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico