Un loteo en la ex estación de YPF genera enfrentamientos

La zona está afectada como "suburbana" y con destino a chacras aunque ya se trabaja en el amanzanamiento para reubicar a 50 familias en lotes de menores dimensiones. Los residentes del lugar cuestionan la legitimidad del futuro asentamiento y ayer cortaron el camino Roque González. Desde el otro sector, los acusan de amenazas e incluso de intentar impedir con armas el trabajo de maquinaria vial. El municipio sostiene que hasta ahora no hay ninguna autorización para ocupar el lugar mientras el vecinalista Roberto Varela asegura que hay un compromiso del secretario de Tierras, Alberto Parada, para reubicar en ese sector a familias que viven bajo cables de alta tensión.

Un grupo de vecinos autoconvocados restringió ayer por la mañana la circulación vehicular en el camino Roque González. Quema de cubiertas, vehículos atravesados en la ruta y la presencia del grupo sobre la calzada fue la postal con la que buscaron llamar la atención sobre un reclamo que ameritó presencia policial durante gran parte de la jornada, e incluso de Gendarmería Nacional.
El grupo reside en la zona de la ex radio estación de YPF, un espacio con uso destinado a zona de chacras y con lotes de dimensiones que ronda los 500 metros cuadrados como superficie mínima, según la normativa. Decidieron reclamar ante un inminente amanzanamiento lindero, que contempla terrenos de uso urbano y de menores dimensiones.
Mientras los trabajos de desmonte necesarios para el amanzanamiento se desarrollan con maquinaria vial identificada como parte de la flota municipal, los vecinos habían concurrido el miércoles al Concejo Deliberante para averiguar cuál era la situación. Encabezados por Inés Calatayud, referente de la junta vecinal, fueron informados de que no había ninguna autorización ni preadjudicación que respaldara el movimiento de suelos.
La presencia de la maquinaria municipal nuevamente ayer por la mañana detonó el reclamo en el camino Roque González para sugerir directamente connivencia entre el municipio y el vecinalista de Máximo Abasolo, Roberto Varela, a quien acusaron de "vender" esos lotes.
"Acá se está entregando la tierra por medio de la vecinal, queremos saber qué criterio usaron para traer gente y tomar tierras en zona de chacras, donde los lotes tienen medidas especiales. Queremos que vengan de la Municipalidad y paren la entrega indiscriminada de tierras porque un vecinalista -que nada tiene que ver acá arriba- está entregando tierras", reclamó la referente.
Las acusaciones contra Varela fueron en escalada al reclamar que los lotes sean entregados de modo "legal" y a quien tramitó un expediente y "no a través de un vecinalista que se quiere hacer la América y meter 50 familias. ¿Es un benefactor o hay un negocio detrás?" ironizó.

"SI PIDEN PAPELES
ACA NO QUEDA NADIE"
Lo afirmó Roberto Varela, quien rápidamente salió al cruce de las acusaciones para explicar la visión de la otra cara del conflicto. Según dijo, 50 familias de la zona debían ser reubicadas por estar en situación de riesgo al haberse asentado en una zona surcada por cables de alta tensión, y obtuvieron el compromiso del secretario de Tierras, Alberto Parada, para esa nueva localización.
Varela explicó que por esa razón el movimiento de suelos se efectúa con flota municipal bajo las órdenes del funcionario. Y subrayó que aún no se instaló ninguna familia en el lugar.
"Esta no es la manera de reclamar, están equivocados. Tendrían que haber buscado el diálogo, acercarse a la gente y averiguar la situación de cada uno en vez de salir a cortar la ruta", cuestionó Varela. "Si vamos a lo legal, la mitad de los que están ahí son ilegales", resaltó.
Es que, según subrayó, nadie puede tener la titularidad de la tierra dado que se trata de un dominio de YPF que nunca fue transferido a la Municipalidad, con lo que difícilmente puedan ser adjudicados, ni mensurados
Agregó que en la zona hay lotes que fueron cercados hace más de veinte años y nunca se ocuparon efectivamente, y que hay otros que se utilizan los fines de semana "para ir a comer un asadito", mientras que sus supuestos propietarios "no son gente necesitada y tienen casitas en otros lugares de la ciudad".
"Acá amenazaron con armas, vinieron a correr al maquinista y es gente que vendió 3 o 4 lotes en otro lado y ahora quieren hacer negocio acá, por eso reclaman", denunció para subrayar: "acá hay muchos temas para aclarar".
"Esto se tiene que solucionar; los que van a reubicar son gente sufrida, trabajadora, que viene de pasarla muy mal y Parada me dio su palabra de que los reubicaba. Más vale que no nos falle", advirtió.
Varela cuestionó que la gente "habla sin saber", dado que es su agrupación "Juan Manuel de Rosas" la que paga la factura de luz de $12.000 mensuales que lleva el servicio al sector, mientras que la vecinal del Abásolo tiene una deuda de $80.000 pesos por el servicio de agua de ese sector, dado que fue garante ante la SCPL para la conexión de la cooperativa que instaló en el asentamiento.
"Jamás le vendí un terreno a nadie. Que ayudo a que agarren un terreno sí, y lo voy a hacer siempre. Hay que darle una mano a la gente", insistió.

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