Un nene se suicidó y los padres denuncian que era víctima de bullying

"Espero que podamos volver a vernos en el cielo", les dijo a sus papás Diego González en una carta, en la que además les pidió: "espero que algún día puedan odiarme un poquito menos", por lo que hizo.

"Yo estaba levantada pero no me enteré de que se había movido de la habitación. Miré y vi las zapatillas en el suelo, con lo cual no pensé que él se había levantado, porque yo le tenía que dar unos temas de repaso de Naturales y Sociales. Entonces, cuando me di cuenta, me metí en la habitación, no lo vi y lo busqué como loca por toda la casa y vi, en el fondo de la cocina, la mampara abierta, me acerqué y con la oscuridad vi su sombra, en el suelo. Vivimos en un quinto", así recuerda Carmen González el momento en que descubrió que su hijo Diego, de 11 años, acababa de tirarse por la ventana del quinto piso del departamento en el que vivían.

En el marco de la ventana había un mensaje: "Miren en Lucho", el juguete fetiche de Diego desde bebé. En la habitación, Lucho, un muñeco, guardaba un cuaderno en él, que estaba un escrito con una madurez que sorprende en un chico de 11 años. Allí expuso las razones que lo llevaron a tomar la decisión: "Yo no aguanto ir al colegio y no hay otra manera para no ir".

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