Un padre exige a la Justicia que le otorgue la tenencia de sus hijas

Sergio Herrera, un taxista de Bahía Blanca, llegó la semana pasada a Comodoro Rivadavia en busca de sus hijas de 13 y 15 años, ya que asegura que tomó conocimiento de que eran maltratadas por su madre. Entregó a la Justicia un informe elaborado por la escuela donde una de sus chicas cuenta los maltratos que sufre en su casa.

Sergio Herrera llegó la semana pasada a Comodoro Rivadavia en busca de dos de sus tres hijos. Se trata de dos chicas de 15 y 13 años que están al cuidado de su madre. Sostuvo que lo alertaron desde la Iglesia a la que concurren las adolescentes sobre maltratos que sufren por parte de su progenitora.
Herrera le contó a El Patagónico que está separado hace seis años de la madre de sus hijas. Sostiene que paga mensualmente la cuota alimentaria, pero que desconocía la situación que vivían.
"La primera denuncia la realiza la escuela", explicó Herrera, pero manifiesta que él se enteró porque desde la iglesia evangélica a la que concurren sus hijas fue alertado la semana pasada respecto a lo que una de ellas había dado a conocer en las reuniones.
Los dibujos que hizo la adolescente en la escuela, según Herrera, son un alerta de llamado de atención antes del suicidio, y así se lo habría hecho saber una psicóloga por lo que el hombre está alarmado y pide la urgente intervención de las autoridades judiciales.
Herrera indicó que al llegar a esta ciudad al primer lugar que concurrió fue a la escuela donde concurren sus hijas. Allí lo pusieron en conocimiento de la situación. Incluso le habrían dicho que habían intentado contactarlo.
"La directora me dio toda la documentación", narró Herrera. Entre esa documentación con la que cuenta hay informes de una trabajadora social sobre los problemas económicos que afronta la familia y hasta de problemas de higiene.
Herrera contó que desde la iglesia le dijeron que su hija había contado que estaba cansada de los maltratos. Y según los escritos, su madre además de pegarle, por las noches la obliga a estar atenta para que no se roben la garrafa de gas del patio y lavar ropa con agua fría al aire libre.
Entre algunas de las cosas que la madre le ha dicho a la chica, según lo que contó en el colegio, es que "está poseída", y que tiene el diablo adentro. La adolescente también hace referencia a situaciones sexuales e insultos que la madre le habría proferido, lo que alarma a su padre que pide a las autoridades judiciales que tomen cartas en el asunto.

EXIGE CELERIDAD

Ayer Herrera volvió por cuarta vez a la Defensoría Pública en donde expuso la situación. Dijo que le pidieron que esperara los pasos a seguir del Ministerio Público Fiscal con respecto a la denuncia, y que ya se puso en conocimiento del caso al Juzgado de Familia.
Herrera alquiló un vehículo en Bahía Blanca para viajar a esta ciudad y movilizarse. Sostuvo que necesita regresar a su ciudad por razones de trabajo, por lo que pide celeridad a las autoridades judiciales para llevarse a las dos adolescentes que decidió resguardar en principio en la casa de unos conocidos en la que está residiendo temporalmente.
"La niña estaba cansada de los maltratos. Cuando la bañaron en la iglesia, la madre se enojó y las hizo dormir toda la noche en un piso de tierra", denunció Herrera. "En la escuela me decían 'impresionante la mugre, los piojos que tiene, vienen con hambre... les damos de comer'", relató.
Dijo que incluso fue a la Comisaría de la Mujer y que se entrevistó con un comisario de otra jurisdicción quien al conocer el caso le dijo: "lo que está pasando esta nena es terrible". Pide que se resuelva con celeridad la tenencia de las niñas, ya que él pretende resguardar a sus hijas en Bahía Blanca con la ayuda de sus padres y hermana.

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