Un policía de civil lo sorprendió en la calle cuando lastimaba a una anciana con una botella rota

Un individuo que luego fue identificado como Héctor Morelli, fue detenido ayer al mediodía en Kennedy y Gardel, cuando le cortaba el cuello y las manos a una mujer de 78 años para arrebatarle la cartera. Con el torso desnudo y totalmente ensangrentado, hería una y otra vez a su víctima con el cuello de una botella de cerveza. El policía de notificaciones de la Oficina Judicial, Paulo Becerra, pasaba por el lugar y advirtió la situación. Persiguió al delincuente por Gardel y en Jauretche logró atraparlo. Transeúntes intentaron lincharlo.

Héctor Morelli tiene 20 años y ayer a las 12:15 abordó en Kennedy y Gardel a María José, una habitante del Pueyrredón que iba a comprar un cargador para su teléfono celular. La amenazó con un cuello de botella de cerveza roto para que le entregara la cartera. Finalmente la cortó en el cuello y las manos, en busca de arrebatarle sus pertenencias.
"Me defendieron y lo corrieron. Con una botella rota me cortó. 'Dámela, dámela o te corto con esto', decía. Estaba en cueros y lleno de sangre", relató la víctima a El Patagónico.
La situación fue advertida por Paulo Becerra, un policía de civil que trabaja en Notificaciones de la Oficina Judicial y que consiguió detener a Morelli.
"Me arrancó la cartera, y como vino ese señor (Becerra) que le gritó 'dejala, dejala', me tiró al suelo, me arrastró y una chica me ayudó a levantar", describió María José mientras era auxiliada por la doctora Alejandra Gervari y su equipo médico de Delta Salud, cuyas oficinas están ubicadas a una cuadra de donde se produjo el ataque.
La mujer de 78 años estaba agradecida con el policía que la ayudó en esa situación crítica. "Les agradezco en el alma a todos, él (por el delincuente) quería cortarme, me hacía así (ademán con la mano hacia adelante) con la botella, y yo le ponía las manos", señaló.
Las lesiones que sufrió María José, según describieron en el lugar de atención, fueron por fortuna todas superficiales. Su hijo, un conocido visitador médico, llegó preocupado al lugar, agradeció la asistencia médica, como así también al policía que intervino a tiempo.
María José es voluntaria del Hospital Regional y no es la primera vez que le roban en el sector. Hace dos años un delincuente le arrebató la cartera, a la que tras sacarle objetos de valor tiró en el techo de una vivienda y un vecino se la devolvió.
"Este es un hijo de p...", decía un remisero que fue testigo de la situación. Dijo que advirtió el momento en que el delincuente cortó a la anciana y cuando el policía lo corrió. "¡Rata!" le gritaba la gente a Morelli, quien se encontraba en el suelo esposado bajo la lluvia.
El detenido balbuceaba y escupía sangre, parecía estar bajo la influencia de alguna sustancia. Permaneció en el lugar por algunos minutos esposado, con las manos detrás de la espalda y el torso desnudo, mientras personal de la Seccional Tercera tomaba nota del procedimiento y solicitaba la colaboración a la Policía Científica.
Gran cantidad de vecinos y transeúntes se acercaron a ver qué ocurría. Recordaron que la semana pasada en los monoblocks del sector, una pelea entre dos jóvenes dejó un hombre herido de una puñalada. "La zona se está poniendo insegura", lamentó una mujer.
Hoy Morelli deberá comparecer ante la Oficina Judicial en donde el Ministerio Público Fiscal buscará imputarlo con robo agravado en grado de tentativa.

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