Un policía ya condenado quedó grabado cuando se apoderaba de remeras y gorras en un supermercado

Se trata del cabo Germán Pisco, quien desde el año pasado está inhabilitado por cinco años para de-sempeñarse en la Policía del Chubut tras haber sido condenado a 2 años y 6 meses de prisión por golpear a un habitante de las 1.311 Viviendas que después falleció. Ahora está sospechado de robar un dispositivo para de-sactivar las alarmas de los productos de La Anónima y de sustraer mercadería. Quedó registrado junto a una mujer en las cámaras de seguridad de la sucursal céntrica de ese comercio. En un allanamiento le secuestraron los elementos denunciados como robados.

La Brigada de Investigaciones y la Seccional Primera se encargaron de investigar a su compañero e integrante de la fuerza, Germán Pisco, quien ya cuenta con otras causas judiciales en Comodoro Rivadavia. Esta vez se sospecha que habría cometido una serie de hurtos en la sucursal central y la del barrio 30 de Octubre de supermercados La Anónima.
De acuerdo a la información recabada por El Patagónico, a principios de la semana pasada el efectivo habría sustraído un dispositivo para desactivar las alarmas de la mercadería. Lo habría hecho en la sucursal que funciona en Chile 1.625, frente al complejo habitacional 1.008 Viviendas, donde reside el sospechoso.
Con ese elemento en su poder, habría cometido junto a su pareja una serie de hurtos en las sucursales del comercio. El encargado de seguridad de La Anónima fue quien se acercó a la Seccional Primera y denunció el robo de tres remeras y una gorra a las cuales Pisco les habría quitado el respectivo dispositivo de alarma.
Para acompañar a la denuncia el hombre entregó las grabaciones de cámaras de seguridad donde se podía observar el accionar de una pareja cuando robaba en la sucursal central. El personal de la Brigada de Investigaciones se encargó de analizar las imágenes y se sorprendió al comprobar que el sospechoso era un integrante de la institución policial.
Con la intervención del Ministerio Público Fiscal se desarrollaron otras diligencias y el viernes por la tarde los efectivos de la Seccional Primera cumplieron con dos órdenes de allanamiento. Uno se realizó en el departamento de Pisco en las 1.008 Viviendas y el restante en un domicilio del Cordón Forestal donde reside su novia, precisaron fuentes oficiales.
Los uniformados secuestraron los elementos denunciados como robados, entre ellos las remeras y la gorra, aunque no se halló el dispositivo para extraer las alarmas. De esa forma, el cabo y su pareja quedaron relacionados en la causa por el delito de hurto.

CUMPLE CONDENA

Desde setiembre del año pasado Pisco cumple condena por golpear al habitante de las 1.311 Viviendas, Héctor "Titi" García. Este fue agredido el 21 de agosto de 2012, primero por el entonces jefe de la Seccional Quinta, Pablo Naya, afuera de su casa cuando salió en defensa de su perro que fue maltratado por policías que corrían a un ladrón al que nunca aprehendieron.
Tras ese episodio la víctima, de 42 años, fue conducida a la comisaría y fue golpeada en una celda por Pisco y su compañero Mauro Paredes, según se confirmó en el juicio oral y público. García estuvo cuatro horas demorado y al día siguiente falleció como consecuencia de su cuadro de salud.
En ese marco, Pisco al igual que Paredes fue condenado por los delitos de lesiones leves agravadas por haber sido cometidas por un integrante de la fuerza policial, en concurso ideal con severidades y vejaciones. Recibió 2 años y 6 meses de prisión en suspenso con inhabilitación especial de 5 años para ejercer como policía.
Un año después del incidente con García y antes de ser condenado por esa causa, en setiembre de 2013 el cabo fue investigado como sospechoso en una causa de venta de drogas dentro de la alcaidía policial. Según la causa de la órbita federal, unos seis policías –entre ellos presuntamente también el jefe Rubén Dancor- proveían drogas a los detenidos.
La investigación culminó con el secuestro de 30 gramos de cocaína y 50 gramos de marihuana. La justicia detuvo a Pisco por presunta comercialización de estupefacientes y hasta cumplió prisión preventiva. El caso concluyó con la separación de los involucrados y el relevamiento de los jefes policiales.

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