Un protocolo para evitar alumnos "empastillados"

Claudio Mate, director de la Agencia de Prevención de Adicciones de Chubut, realizó ayer su primera visita oficial a Comodoro Rivadavia. En este marco confirmó que se trabajará para elaborar un protocolo conjunto que permita intervenir en aquellos casos en que se detecten estudiantes bajo los efectos de algún tipo de sustancia.

Corrían los primeros días de agosto de 2015. Claudio Mate, referente a nivel nacional en lo que tiene que ver con la lucha contra la adicción a las drogas, visitaba Comodoro Rivadavia en plena campaña electoral para los comicios de octubre, cuyo resultado llevaría nuevamente a Mario Das Neves a la gobernación de Chubut.
El hoy funcionario llegó entonces a la escuela 769, en la zona norte de la ciudad, donde los directivos del establecimiento le comentaron que ese día a las 9 dos alumnos habían llegado "empastillados".
El dato lo impactó. "El estado había llegado tarde”, sostuvo ayer. Tanto que terminó siendo el punto impulsor de la Agencia de Prevención de Adicciones de Chubut y del trabajo que intenta implementar desde hace 20 días cuando asumió al frente de dependencia.
Mate ayer volvió a Comodoro Rivadavia. Esta vez en su primera visita oficial como funcionario. Temprano se reunió con el obispo Joaquín Gimeno Lahoz, y luego visitó el Centro Integral de Tratamiento de Consumo de Sustancias de zona norte (Ex centro de día), donde se reunió con su coordinadora, la psiquiatra Noelia Alvarez, y el equipo de trabajo, y posteriormente visitó la escuela 769.
Fue en este marco donde anunció que se trabajará para elaborar un protocolo conjunto que permita intervenir en aquellos casos en que se detecten estudiantes bajo los efectos de algún tipo de sustancia.

PROTOCOLOS Y
RESPONSABILIDADES
En dialogo con El Patagónico, el funcionario comentó de qué se trata la iniciativa. “La idea es establecer el funcionamiento coordinado de los ministerios y que ante este problema responda el Centro de Día, que tiene todas las condiciones para que los chicos en vez de estar parados seis horas como un masetero en la dirección, puedan ser asistidos".
"La directora tendría que llamar por teléfono acá (por el Centro Integral); ir hasta al colegio un equipo y eventualmente retirar al chico. Entonces la idea es saber qué le hace falta a este lugar para que eso suceda, para que al chico lo trate un especialista y no una profesora que no tiene por qué hacerlo", señaló.
"En forma paralela un tercer ministerio, el de Familia, citará a aquellos padres que no quieren venir y así podamos crear las condiciones de una intervención en todo el grupo familiar”, agregó.
Según explicó el funcionario, la intención es replicar el proyecto interministerial y en red en toda la provincia, realizando un trabajo preventivo en las escuelas, desarrollando redes con organizaciones de madres y jóvenes, e incluso la iglesia, creando una mesa para que todas las actividades de los templos "sean convergentes a un mismo objetivo".
Para poder implementar este sistema será necesario adquirir un móvil, crear un protocolo de actuación y firmar acuerdos que permitan que el estudiante sea trasladado desde la escuela hasta los centros integrales de tratamiento de consumo de sustancias.
"Se tratará de protocolos para que tengan claro los directores dónde proceden ellos y dónde comienzan a proceder otros ministerios", sostuvo.
"Habrá temas judiciales y ministeriales que revisar. Pero todavía no está establecida esa figura que dispare la intervención a otros ministerios porque hay responsabilidades por parte de la directora. Sabemos que nos llevará un tiempo generar acciones de amparo normativo para que todo se pueda realizar sin que tengamos problemas, o los tenga la directora. Aún quedan muchas cosas por resolver”, admitió.

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