Un reclamo salarial terminó con tres vehículos baleados

Una Toyota Hilux, un Re-nault Fluence y un Chevrolet Cruze, propiedad de directivos de la empresa Caliper, fueron baleados ayer al mediodía, a media cuadra de donde un grupo de trabajadores realizaba un reclamo por el retraso en el pago de sus salarios. En el hecho intervino personal policial de la Seccional Quinta y de la División Criminalística, que contabilizaron siete impactos de arma de fuego, presuntamente ejecutados con un revólver de calibre 22.

Ayer al mediodía el reclamo que llevan adelante los trabajadores de Caliper, empresa de instrumentación para equipos petroleros que funciona en la esquina de Constituyentes e Hipólito Yrigoyen, terminó de manera poco cordial luego de que tres vehículos fueran baleados en un confuso hecho que es investigado por personal policial de la Seccional Quinta, con el apoyo de la División Criminalística.
Eran cerca de las 12:30 cuando uno de los directivos de la firma llegó hasta su vehículo, un Renault Fluence que estaba estacionado a unos 50 metros de donde se apostaban los trabajadores en retención de servicios y se encontró con un orificio que a simple vista evidenciaba un disparo de arma.
Rápidamente, avisó a otros directivos y constataron que eran tres las unidades que habían sido baleadas: una Toyota Hilux –dominio HNF 282-; un Renault Fluence –dominio LYD 043- y un Chevrolet Cruze –dominio KAM 449–, propiedad de Marcos Fabre, gerente operativo de la empresa; José Campanello, hermano del dueño de la firma; y un tercer afectado que descubrió el hecho, pero de quien no se pudo confirmar la identidad.
Fueron un total de siete los disparos que impactaron en las carrocerías de los vehículos, dejando las marcas de este ataque que hasta ayer era materia de investigación. “Estábamos del otro lado, pero cuando uno de mis compañeros vino a buscar el auto volvió y dijo que se lo habían baleado. Entonces vinimos nosotros también y nos habían baleado el auto, pero no se escuchó nada”, dijo Campanello, uno de los damnificados.
“La verdad es que no sabemos qué paso, ni quiénes fueron”, agregó.

RECLAMAN DESDE ENERO
Los trabajadores de Caliper reclaman el pago de los salarios atrasados de febrero y el reconocimiento del 27,8% de aumento que se debía aplicar en enero. Por este hecho, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, la cual venció el lunes.
Por eso ayer iniciaron una retención de servicios por tiempo indeterminado, concentrándose en la puerta de la firma, propiedad del empresario Carlos Campanello.
“La empresa dice que tiene pagos atrasados de PAE y otros contratistas”, explicó Ramón Valenzuela, del Sindicato de Petroleros y Gas Privado de Chubut, al ser consultado por El Patagónico.
“Dice que se le debe $1.900.000 y le pagaron solo $800.000. Sabemos que está trabajando, haciendo gestiones. Nosotros claramente no nos metemos en la parte comercial, pero tenemos que intervenir ante la situación de los trabajadores”, agregó el sindicalista, quien evitó pronunciarse respecto del atentado y esperar a que avance la investigación policial.
Ayer por la tarde aún avanzaban las gestiones para tratar de solucionar el conflicto. Sin embargo, todo indicaba que iba continuar la medida de fuerza, que no solo afectaría a Pan American Energy, sino también a Tecpetrol y Capsa, otras de las operadoras para las que presta servicio esta empresa, donde hoy continuaría la quema de cubiertas.

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