Un rugbier le arrancó un dedo a otro de un mordisco

Una vez más, el rugby argentino se ve manchado por un hecho cobarde en el que un jugador le arrancó parte de un dedo a otro por una mordida en pleno encuentro.

El damnificado es Daniel Contreras, de 39 años, quien defiende la camiseta de Corsarios de Tucumán y que todavía no sabe si podrá seguir jugando al rugby tras la insólita agresión que el propinó un rival delAguará Guazú por el Torneo Regional de Rugby.

Durante un ruck (formación móvil para cuidar la pelota cuando un jugador se encuentra en el piso), Contreras sintió una mordida y, cuando pudo zafarse, se dio cuenta que le faltaba un pedazo de su dedo. Indignado y completamente dolorido, cuenta que increpó al agresor preguntándole porque lo había hecho, pero no obtuvo respuesta.

"Lo hizo a propósito, pero no entiendo por qué. Estaba con mis hijas y mi esposa por eso no le dije nada. El árbitro me vio y me pidió que me fuera para que me viera un médico", relató el hombre en diálogo con La Gaceta.

Ya en el hospital, a Contreras le hicieron un injerto para reconstruirle el pedazo de dedo faltante. "Me dijeron que tengo que esperar por lo menos tres meses para que el dedo vuelva a tener un aspecto más normal", relató.

Tras la agresión, la Unión de Rugby de Tucumán emitió el siguiente comunicado de repudio:

"La Unión de Rugby de Tucumán repudia enérgicamente la agresión que sufrió un jugador del club Corsarios en el partido de Primera ante Aguará Guazú por el Torneo Regional Desarrollo.

Hechos como este no tienen ninguna relación con el espíritu y los valores que pregona nuestro deporte, por esa razón, afirmamos que no pueden existir y que deben ser erradicados.

Por ello, la Unión de Rugby de Tucumán tomará las medidas correspondientes y actuará según lo establecido por los reglamentos".

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