Un testigo del caso Iván Torres quedó preso por su declaración reticente

A pedido de la Fiscalía, el tribunal ordenó la detención de Nelson Walter Flores por su manifiesto comportamiento reticente y "demasiadas inconsistencias" al momento de declarar ayer en el juicio que se sigue por la desaparición forzada de Iván Eladio Torres. En octubre de 2003, el ahora detenido se desempeñaba como subcomisario de la Seccional Primera. Ayer también se ordenó un careo entre una tiradora de cartas que trabaja en la Legislatura y dos policías que se abocaron a búsqueda de Iván.

Con cuatro declaraciones en la sala del Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia y tres videoconferencias desde el Consejo de la Magistratura de la Nación, se completó la que sería la última audiencia de diciembre con testigos, en el juicio por la desaparición forzada de Iván Eladio Torres (24), el cual El Patagónico como único medio viene cubriendo desde la primera jornada. No obstante, a pedido de las partes habrá un careo sobre el cual se debe fijar fecha.
La novena jornada de juicio se inició con el testimonio de Nelson Walter Flores, quien en octubre de 2003 tenía el rango de subcomisario y se desempeñaba como segundo jefe accidental de la Seccional Primera, debido a que la jefatura que correspondía al comisario Jorge Detloff -quien debió ausentarse de Comodoro Rivadavia-, la ocupó accidentalmente el comisario Fabián Tillería y él quedó como segundo.
Su responsabilidad, entre otras, era la de controlar las denuncias y el funcionamiento de la dependencia y si bien tenía el segundo cargo de la máxima jerarquía en la Seccional Primera, existen antecedentes de que participaba de identificaciones de personas en la calle. Al menos así lo informó él mismo con un escrito fechado el 20 de octubre de 2003, el cual fue presentado en sede judicial. En el mismo informó que el 19 de setiembre de ese año identificó a Torres en la Plaza Soberanía junto a otros chicos que lo acompañaban.

INCONSISTENCIAS
A pesar de ese antecedente que obra en el legajo, el testigo le respondió al fiscal Teodoro Nürnberg que no lo había identificado nunca y que tampoco lo conocía, aunque al hacerle reconocer su firma en el informe le volvió a la memoria parte del aquél suceso, aunque bastante fragmentado.
También afirmó que por sus manos debían pasar las denuncias que ingresaban a la comisaría y controlarlas formaba parte de su función primordial, aunque no recordó ayer haber leído -al menos- la denuncia realizada el 14 de octubre de 2003 por María Millacura, la mamá del hasta ahora desaparecido. Tampoco recordó haberla atendido por el caso y sólo recordó que la vio cuando ella acampó en el hall de la comisaría ubicada en avenida Rivadavia y Güemes.
El testigo fue consultado si tenía conocimiento del pedido de captura de Torres que había sido ordenado por la Cámara del Crimen y a pesar de que el control administrativo también debió formar parte de sus tareas, tampoco recordó haber tenido conocimiento de ello.
Las contradicciones e inconsistencias de su declaración llevaron al acusador público a calificarlo como testigo reticente y posiblemente en falso testimonio, por lo que solicitó al tribunal que proceda al respecto y de inmediato los jueces ordenaron su detención, junto con el envío del acta al Juzgado Federal.

INFORME DEL CELS
En el transcurso de la mañana también declaró por videoconferencia el director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), quien se refirió al informe sobre el cual trabajó en el terreno Diego Morales y en el que, entre otras cosas, se concluyó que existió en Chubut hostigamiento de policías a jóvenes de las clases más pobres y destacó que antes del caso Iván Torres hubo seis desapariciones en Chubut sobre las cuales no hubieron resultados en las investigaciones.
Por videoconferencia también declaró la periodista de la Cooperativa La Vaca, Claudia Acuña, quien se refirió a la investigación que llevó a cabo, no precisamente sobre la desaparición de Torres, sino sobre las respuestas que fue dando el Estado, de las cuales dijo haber hecho un seguimiento hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La otra testigo destacada fue Irma Iris Benavídez, a quien mencionaron policías de la Brigada de Búsqueda de Personas. La mujer que ya trabajaba en la Legislatura del Chubut por entonces, era consultada por sus conocimientos sobre la lectura de las cartas y los testigos señalaron que oportunamente les aportó un dato que los condujo a buscar a Iván en provincia de Buenos Aires.
Ayer la mujer confirmó que todavía "tira las cartas" y no recordó esos episodios mencionados por los testigos. También se mostró reticente, pero después de leer la declaración que oportunamente hizo en la Justicia Ordinaria, refrescó su memoria pero no dejó de ser contraria a la expuesta por los dos testigos. En resumen, ella habría dicho que le entregó pasajes de la Legislatura a Iván Torres para que viajara a Necochea.
En virtud de esas contradicciones en las declaraciones, tanto el fiscal como la defensa solicitaron que se lleve a cabo un careo entre ambos y el tribunal lo autorizó, para lo cual se deberá fijar una nueva fecha.

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