Un video registró la llegada de la víctima al cajero junto a los inspectores de Tránsito

El juicio oral y público contra los inspectores municipales de Tránsito que fueron acusados por extorsión y robo agravado, continuó ayer y además de la declaración de seis testigos se observó el video que captó la llegada de la víctima y sus victimarios al cajero automático, así como las fotografías de los secuestros. Allí se conoció que la picana utilizada también se podía emplear como linterna.

Los inspectores municipales de Tránsito, Mauro Cárdenas y Facundo Garbarino, se sentaron nuevamente ayer en el banquillo de los acusados ante las jueces Mariel Suárez, Gladys Olavarría y Daniela Arcuri, quienes conducen el juicio oral y público al que están siendo sometidos por los hechos que protagonizaron el 10 de marzo, tras terminar su jornada laboral.
Ayer declararon seis testigos que fueron ofrecidos por la fiscal general, Camila Banfi, quien es asistida por el funcionario, Cristian Olazábal. La mitad fueron policías y el resto, empleados del Ministerio Público Fiscal que tuvieron distintas intervenciones en la investigación que concluyó con la acusación de Garbarino y Cárdenas como coautores del delito de extorsión en concurso real con robo agravado por el uso de arma.
En la ocasión prestó declaración el policía que obtuvo las imágenes en el Centro de Monitoreo cuando llegó la camioneta de la víctima al cajero automático del Banco Patagonia del barrio Industrial y por detrás el Volkswagen Gol (dominio JBZ 528) de los inspectores.
Con respecto a esa prueba también declaró el policía de la Brigada de Investigaciones que editó el video con el que se permitió observar el dominio del auto, el cual sólo tenía chapa en la parte trasera.
El otro testigo policial que declaró en el juicio se refirió a las imágenes de los secuestros y al respecto aclaró que la linterna-picana le fue secuestrada a Cárdenas, junto a un handy de comunicaciones, pesos y dólares, boletas de infracción de tránsito, sello a su nombre y chalecos.
A Facundo Garbarino, además, se le secuestró un chaleco y una gorra de tránsito, así como un bastón extensible. Entre los secuestros también se le contabilizó dinero en efectivo y una navaja.

DOS CASOS
Hay que recordar que el primero de los casos ocurrió durante la madrugada del 10 de marzo, alrededor de las 4, cuando la víctima circulaba con su vehículo y fue obligado a detenerse. Los dos imputados, Cárdenas y Garbarino, simularon pedir por radio el dominio del automóvil, se bajaron y solicitaron los papeles del vehículo refiriendo ser de la Brigada de Investigaciones.
Al cabo de un rato le dijeron a la víctima que el vehículo tenía pedido de secuestro y que si quería llevárselo debía pagar. Al verse intimidada, la víctima entregó el dinero que poseía y antes de retirarse uno de los imputados le advirtió: "no vayas a la Fiscalía a hacer la denuncia porque no me cuesta nada encapucharme y hacerte cagar".
El segundo caso se produjo alrededor de las 6, cuando la víctima fue interceptada por los dos imputados. Esta vez lo hicieron detener y se bajaron Garbarino y Cárdenas portando bastones extensibles. También dijeron pertenecer a la Brigada de Investigaciones y que le iban a secuestrar el vehículo.
Como la víctima no tenía el dinero suficiente que le exigía, uno de ellos se subió a su vehículo y lo acompañó hasta el cajero automático. En el trayecto le aplicó descargas eléctricas con una picana. Dentro del cajero, la víctima le dio a entender a un tercero que era objeto de secuestro y le pidió que avisara a la policía, lo cual éste hizo y ello fue lo que posibilitó la captura de los dos inspectores de tránsito que se consideraban impunes.

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